El 21 de septiembre vence el plazo concedido por la Unión Europea para que los países de la región mediterránea procedan a la designación como Zonas Especiales de Conservación de aquellos espacios ya incluidos en la Red Natura 2000 europea.
«Los Estados Miembros han tenido seis años para desarrollar los planes de gestión de las áreas marinas que ellos mismos propusieron, y sospechamos que nos encontramos ante una situación de incumplimiento masivo de nuestras obligaciones para con la Directiva Hábitats», afirma Xavier Pastor, director ejecutivo de la organización conservacionista. «Esta situación ya la hemos vivido para la región macaronésica (pdf), resultando en una sanción a España por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea».
Al anterior retraso hay que sumar, «como ya advirtió la Comisión Europea en 2010», aseguran desde Oceana, que aún no se han sugerido zonas suficientes para proteger. Apenas 18 especies y 5 hábitats marinos aparecen en la Directiva Hábitats para las aguas europeas, subrayan.


