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Se incorporán diez educadoras y una coordinadoraLos padres denunciarán al centro por negligencia
La guardería de Betanzos (La Coruña) donde falleció una niña de 27 meses el pasado lunes ha abierto sus puertas de nuevo este jueves, tras permanecer cerrada desde el suceso, según ha confirmado a Ep la Consellería de Traballo e Benestar. Por deseo expreso de los trabajadores, el centro ha abierto con toda la plantilla, diez educadoras y una coordinadora, que es también psicóloga. La escuela cuenta con 74 plazas, aunque el número de alumnos se reduce en verano. Así, hoy han ido al centro 15 niños, aunque fuentes del departamento autonómico apostillan que «hay que esperar a media mañana» que es cuando se van incorporando «gradualmente» más alumnos, algo habitual en los meses de verano.
Por su parte, los padres de la menor ya han anunciado que denunciarán al centro por negligencia. Consideran a las educadoras responsables únicas de lo ocurrido con su pequeña, y señalan que no descansarán hasta saber qué ocurrió realmente entre las 10 de la mañana, hora en la que dejaron a su hija en la guardería, y las 13 horas, cuando le comunicaron lo acontecido.
Cuando se produjo el suceso, según la principal hipótesis -a la espera del resultado de la autopsia la niña falleció por ahogamiento en una piscina hinchable- había 43, de ellos 33 en un patio donde se habían ubicado las piscinas donadas por los padres y 10 bebés. En total, ese día había seis monitoras, dos con los más pequeños y cuatro con los menores, de 1 a 3 años, que se encontraban en el patio participando en juegos acuáticos. Mientras, y a la espera que se conozca el resultado de la autopsia, prosiguen las investigaciones para esclarecer lo sucedido y la toma de declaraciones por parte de la Guardia Civil.




