Canarias

Canarias / tiempo al tiempo

La universidad

Compartir

No tiene sentido que en España lleguen a contabilizarse tres universidades en un radio de 100 kilómetros

Día 26/07/2012 - 15.12h

UNAS declaraciones de Rafael Puyol, ex rector de la Universidad Complutense y actual asesor del Gobierno para la reforma de las universidades, un reciente rifirrafe entre las dos canarias, La Laguna y Las Palmas, y la constatación de que ninguna de las españolas cuenta entre las 150 mejores del mundo, invita a reflexionar sobre la forma en que en España hemos abordado la puesta al día de tantas cosas, incluido el sistema de Gobierno.

Para Puyol, autoridad en la materia, 80 universidades haciendo lo mismo y de forma parecida, es algo manifiestamente mejorable. Y si la adaptación al plan Bolonia supuso un intento de acercamiento a nuevas exigencias, en España no se ha sabido aplicar y el reto de conseguir calidad sigue sin producir resultados apreciables y, para algunos, sí un déficit achacable al sistema autonómico, causante de que la evolución de la universidad no haya sido la esperada.

En alguna ocasión, me he referido a los 3.800 folios de normativa que amenazan a los arquitectos y para el doctor Puyol el paralizante exceso normativo también gravita sobre la universidad, inmovilizándola: «Hay muchas universidades y están haciendo casi todo de forma muy parecida y así no se sale de la medianía». Proliferan los master que, para completar las carencias de las enseñanzas, aumentan las desigualdades sociales y a los de calidad sólo pueden acceder los alumnos con más recursos económicos, confirmando la vieja -y acreditada- teoría de que es el pueblo el que debe ir a la universidad en base a su capacidad y aplicación, sin que nadie pueda ser discriminado por ninguna circunstancia económica, social o geográfica. El intento de llevar la universidad al pueblo, multiplicando las instalaciones y prodigando las privadas, sin profesorado acreditado y recursos suficientes o buscando el lucro y bajando las exigencias, está produciendo un exceso de titulados de un grado sólo en teoría superior, con abandono de titulaciones intermedias que formen para desempeñar funciones imprescindibles en la vida cotidiana y que, cada día más, van a parar a extranjeros. No tiene sentido que en España lleguen a contabilizarse tres universidades en un radio de 100 kilómetros y que se repitan las titulaciones, abandonando algo tan fundamental para la verdadera formación que son las humanidades.

Y apunta Puyol que «los estudiantes deben salir de casa», algo que tuve claro cuando se me ofreció ser profesor de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, recién titulado en la de Madrid, convencido de que, para formarse, un arquitecto necesita salir de las Islas y conocer in situ, las mejores obras de todos los tiempos, no como turista, sino como estudiante. Esto exige un sistema de ayudas adecuado, con instrumentos «que permitan captar aportaciones privadas, con sistemas de compensación, como ya hacen en los Estados Unidos con los donativos». Y allí están muchas de las mejores universidades del mundo. Lamentablemente, las canarias distan mucho de estarlo y, entre las españolas, van en furgones de cola.

  • Compartir

publicidad
Últimos vídeos

Se presentan 2500 aspirantes para 150 ofertas de empleo

Lo último...

Hemeroteca

La portada de...

Un día en tu vida:

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.