Una encuesta elaborada por el Real Automóvil Club de España (RACE) refleja que 9 de cada 10 usuarios considera que la información existente en la actualidad sobre el coche eléctrico es «confusa», «escasa» o «nula», con un desconocimiento casi total del usuario sobre puntos de recarga, autonomía y disponibilidad de vehículos. Sin embargo, las ventajas de estos modelos son evidentes, sobre todo en lo que toca a la sostenibilidad del entorno y al ahorro en consumo, con ventajas próximas al 75 % respecto al coste que exige el combustible tradicional.
Todo ello es más evidente en el ámbito urbano, cada vez más favorecido por la creciente autonomía que aseguran las modernas baterías de estos productos y la ausencia de emisiones contaminantes derivadas de su circulación. Simultáneamente, los coches eléctricos se benefician de:
- Aparcamiento y circulación preferente en vías públicas.
- Autorización de circulación en zonas restringidas de las ciudades.
- Ampliación de horarios de carga y descarga.
- Disminución del Impuesto de Circulación.
- Reserva de espacio para recargas.
- Ayudas a la compra.
Sobre las últimas, el comprador de un eléctrico, infinitamente más silencioso que su equivalente térmico (de hecho, sólo suena la rodadura de sus neumáticos), puede beneficiarse de ayudas de hasta un 25% sobre el precio de venta antes de impuestos, con máximos de 6.000 euros por coche en el caso de particulares. Para otros, como autobuses, autocares o furgonetas eléctricos, el máximo asciende de 15.000 a 30.000 euros, según el modelo y la autonomía.
En detalle, estos automóviles no generan emisiones contaminantes (NOx, SOx, partículas, hidrocarburos no metánicos...), lo que contribuye a mejorar la calidad del aire de las ciudades. Tampoco liberan circulando CO2, y si bien éste se puede atribuir al origen de la electricidad que emplean, con el actual mix eléctrico español sus emisiones imputables son menores. Al respecto, el citado mix energético tiene un rendimiento cercano al 30%, frente al 20% de un motor de combustión interna, lo que convierte al eléctrico en más eficiente.
Por otra parte, la recarga se puede hacer durante los horarios de tarifas más favorables. Más puntos a favor: conforme a distintos estudios, su popularización ofrece nuevas oportunidades para mejorar la competitividad del sector industrial español, aminorando la dependencia del exterior y favoreciendo el consumo de energías autóctonas, especialmente las procedentes de fuentes renovables.



