El fin del curso escolar conlleva el inicio de tres largos meses de vacaciones para muchos niños españoles. Por ello los expertos recomiendan a las familias que difundan a sus hijos la importancia de mantener también durante estos meses la alimentación y los hábitos saludables que han llevado durante el curso en su comedor escolar y en casa. «Durante todo el año, y, por tanto, también en verano, los niños deben hacer cinco ingestas diarias, es decir, desayuno, almuerzo a media mañana, comida, merienda y cena, incorporando a cada una de ellas todos los alimentos contemplados en la pirámide nutricional, acompañando siempre su alimentación de una correcta hidratación y la práctica constante de ejercicio físico», advierte Paola Zarco, nutricionista de Aramark, empresa de servicios de restauración en 600 colegios españoles.
La importancia del desayuno
La fórmula ideal para empezar el día es un lácteo, una fruta y cereales
«Una correcta hidratación diaria es fundamental a lo largo de todo el año, pero en verano, debido a las altas temperaturas y a la práctica de actividades físicas al exterior, es todavía más importante», insiste Zarco, que invita a los niños y a sus familias a que en verano continúen aplicando los hábitos de alimentación y actividad física que han interiorizado a lo largo del curso escolar.


