En Vídeo
En imágenes
La literatura de Burroughs parece tocada de algo que no es literatura y que no sabemos exactamente lo que es: vida, drogas, el contacto con realidades que no son humanas, la sombra de una conspiración que pervierte toda nuestra experiencia y que es necesario sacar a la luz. Burroughs ha leído algo, ha experimentado algo, sabe algo, y lo quiere contar. En sus libros hay autobiografía, fantasía surrealista, ciencia ficción de vanguardia. Al mismo tiempo, sus obras parecen flotar un poco más allá de los géneros, en una región salvaje de la psique que es previa a la forma y al lenguaje articulado. Hijo de los surrealistas, no quiere hacer literatura, sino crear sensaciones y experiencia en el límite, o quizá más allá del límite.
Burroughs ha leído algo, ha experimentado algo, sabe algo, y lo quiere contar
«Paseos de color»
De los tres textos que se reúnen en este volumen, el tercero, La revolución electrónica (1971), parece la fuente del último, Ah Puch está aquí. Se trata de un ensayo sobre el tema de la manipulación psicológica por medio de sistemas electrónicos, especialmente mediante el uso de grabaciones de voz. «Cuando el sistema nervioso humano descodifica un mensaje codificado, el sujeto tiene la sensación de que son ni más ni menos que sus propias ideas que se le acaban de ocurrir, que es lo que de verdad ha sucedido.» Encontramos en estas páginas muchas de las obsesiones de Burroughs; también la fuente de muchos de los ejercicios de percepción que les ponía a sus alumnos de escritura creativa, tales como los «paseos de color», que nos muestran la forma en que la percepción y la memoria seleccionan y reconstruyen los datos de los sentidos. La manipulación, la conspiración mundial, comienzan para Burroughs en nuestra psique.
La conspiración mundial comienza para Burroughs en nuestra psique
El señor Hart
Ah Puch está aquí, la parte de texto de un cómic basado en los antiguos grabados mayas que nunca llegó a publicarse completo, es el pasaje más interesante de los tres. A caballo entre los géneros, a veces se lee como ensayo, a veces como guión, como diario, como apuntes, y casi todo el rato como novela. Una extraña novela contorsionada y apasionante cuyo título hace referencia al dios maya de la muerte (Ah Puch) y que describe cómo algo llamado CONTROL domina a la raza humana de forma implacable y desde los principios del tiempo.
CONTROL necesita tiempo, tiempo humano compuesto de sensaciones, tiempo que se acaba («tiempo es lo que se acaba») y por eso necesita un stock de humanos dispuestos a consumir tiempo. Todo el tiempo que consumimos y que nos consume es utilizado por CONTROL, pero el tiempo no es infinito y llegará un momento en que se terminará.
Hay un ser llamado Sin Dolor, un dios con cabeza de buitre
Para algunos lectores, como para quien esto escribe, todo esto resultará irresistible: para ellos, y solo para ellos, cinco estrellas.




