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La hora de Marc López ha vuelto a llegar. El primer aviso se lo dio Álex Corretja cuando le pidió que vistiera la camiseta española y defendiese junto a Marcel Granollers los octavos de final de Copa Davis ante Kazajistán. Ahora, tras la renuncia de Rafa Nadal a competir en los Juegos Olímpicos, López formará dupla de nuevo con su compañero y amigo.
El catalán, doblista innato —número 16 del ránking de la ATP—, llegará a Londres dispuesto a seguir el mejor guión que jamás se haya planteado y a sufrir junto a Granollers. López asegura que lo que peor lleva de jugar juntos es lo mal que lo pasa cuando su compañero se lamenta en el campo y él no puede hacer nada para reconducir el partido. Granollers detesta la impuntualidad de López, que tendrá que combatir con rigurosa seriedad para llegar a las pistas de Wimbledon en el mejor estado posible.
Cuando la llama olímpica lleve encendida cuatro días, López cumplirá 30 años, cuatro menos que su ya compañero de Juegos. El tándem español derrama química cada vez que la alianza entre ambos, Corretja, o la rodilla de Nadal, les une en una pista de tenis.
Lo confirmaron en Oviedo. Los españoles fueron la pareja que metieron a España en los cuartos de final de Copa Davis. López y Granollers demostaron a los kazajos Korolev y Schukin que a veces una amistad de años y un servicio sólido son suficientes ingredientes para hacer creer a un país entero que al fin habíamos encontrado una pareja de dobles bien avenida. En la siguiente ronda España se cruzó con Austria, y los barceloneses volvieron a formar dupla, esta vez, sin conseguir sumar el punto definitivo, que lo puso David Ferrer —primer cabeza de serie para los Juegos Olímpicos tras la renuncia de Nadal—.
Un año glorioso
Como si el destinado atisbase el debut olímpico de los barceloneses, 2012 ha sido el año López-Granollers. Finalistas en Acapulco, Barcelona y Umag, y gladiadores de oro en tierra romana. Desde hacía 10 años ninguna pareja que no contase con Rafa Nadal en sus filas había conseguido ganar un Masters 1000.
Aunque la tierra batida sea el escenario preferido del tenista, en 2012 también se ha lucido sobre superficie dura. Junto a su amigo Nadal conquistó la primera posición de Indian Wells. Cómo se desenvuelva López en la hierba de Wimbledon será hasta dentro de unos días una incógnita.
Ahora, en Londres; sobre hierba; sin Nadal; y sufriendo junto a su amigo Marcel Granollers, ha llegado la hora de Marc López.






