En Vídeo
En imágenes
La Guardia Civil dice que el detenido superó las actuaciones del famoso delincuente
La Guardia Civil ha detenido en La Roda (Albacete) a P.M.P., de 55 años de edad y nacionalidad española, como presunto autor de tres atracos en entidades bancarias de Vara de Rey, Villagarcía del Llano y Belmonte, todas ellas en la provincia de Cuenca.
El subdelegado del Gobierno en Cuenca, Ángel Mariscal, y el teniente coronel de la Comandancia de Cuenca, Amador Escalada, ofrecieron ayer todos los datos sobre la denominada operación «Varapalo» que ha culminado con la detención del presunto atracador, autor de unos 43 atracos en sucursales de Cuenca y Albacete desde el año 1987, apoderándose en este tiempo de 336.000 euros.
Según explicó el subdelegado, a raíz del atraco llevado a cabo en el pasado mes de marzo en la sucursal de Caja de Castilla-La Mancha de la localidad de Vara del Rey (Cuenca) se inició una laboriosa investigación, cuyos primeros indicios apuntaron a que, «por la profesionalidad y la tranquilidad mostrada, el autor era un atracador consumado».
El detenido siempre actuaba en solitario y disfrazado, la mayoría de las veces con ropa de trabajo, portando incluso una caja de herramientas para hacer más creíble el engaño. Usaba un arma de fuego (escopeta o pistola), que a veces ocultaba en el interior de la caja de herramientas, que empuñaba con la mano izquierda, por lo que se deduce que era zurdo, y no empleaba la violencia.
Dado que los atracos se llevaban a cabo entre las provincias de Albacete y Cuenca, en poblaciones no muy lejanas unas de otras, los investigadores pensaron que esta persona podría estar residiendo en alguna de ellas, centrándose las pesquisas en un vecino de la localidad de La Roda (Albacete), que ya contaba con antecedentes por un atraco, aunque lejano en el tiempo. El presunto atracador «era un hombre corriente, que llevaba una vida normal y perfectamente integrado en el pueblo», explicó el teniente coronel, por lo que no despertaba sospechas de ningún tipo sobre su actividad ilegal. Tras la detención se llevaron a cabo dos registros domiciliarios, uno de ellos en su propia vivienda y el otro en una nave de su propiedad, hallándose la pistola detonadora utilizada para la comisión de los atracos junto a la ropa utilizada en los mismos, así como más de 12.000 euros en un trastero. Asimismo, se hallaron recortes de los periódicos donde se publicaban atracos.





