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La oposición pide que se retiren las Cuentas «enmendadas a la totalidad por Rajoy»
«La Junta de Castilla y León mantiene que el saneamiento de las cuentas públicas es una condición ineludible para recuperar la senda del crecimiento económico». Así de tajante se mostró ayer la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, ante el pleno de las Cortes en su intervención con motivo del debate de las más de ochocientas enmiendas parciales presentadas por los distintos grupos a los Presupuestos de la Comunidad para 2012. Un foro, en el que pronunció un discurso decidido en defensa del «irrenunciable» control del déficit, y en el que advirtió de que no se debe «transmitir a los ciudadanos que son posibles» unas Cuentas con «mayor déficit al acordado».
Consciente de que simultáneamente al pleno, el presidente del Gobierno informaba en Madrid de las reformas que llevará a cabo el Ejecutivo y con las que llama a todas las administraciones a colaborar, Del Olmo abogó por «demostrar que las comunidades autónomas ni malgastamos ni eludimos las responsabilidades que nos corresponde como parte del Estado». Y para caminar en esa dirección apostó por «romper el círculo vicioso» conformado por el déficit, la deuda y el estrangulamiento financiero para poder caminar hacia la «ansiada» recuperación del empleo para los más de «220.000 castellanos y leoneses que queriendo trabajar no encuentran empleo».
Es por todo ello que el Presupuesto de la Comunidad para el ejercicio 2012 «dirige un volumen importante de recursos a atender la obligación de devolver lo que se debe», una deuda pública a la que señaló que la Comunidad «siempre ha acudido de forma responsable». A partir de esta directriz, las Cuentas «priman las políticas sociales» e incorporan «importantes partidas» para el apoyo a las actuaciones de carácter económico, recordó Del Olmo.
«Estos Presupuestos son la mejor demostración de que queremos seguir manteniendo una comunidad solidaria», señaló ayer ante el hemiciclo la titular de Hacienda, que argumentó que las Cuentas no «renuncian» a atender las necesidades básicas, ni a impulsar sectores económicos, ni tampoco a cumplir los compromisos asumidos en materia de estabilidad presupuestaria. Por ello, prosiguió, son «aptas» para «dar respuesta» a las principales demandas de los ciudadanos», que se mostró convencida de que son «plenamente conscientes» de que los fondos son ahora menores y que las políticas con «mayor valor social» deben ser las receptoras de esos mermados recursos.
Y para el «adecuado» desarrollo de estas actuación, se refirió, además, a la necesidad de «implantar los primeros tributos propios», ante los que se comprometió a evaluar sus efectos «cuando se cuente con datos subjetivos y suficientes y primando la sostenibilidad de los servicios públicos».
«Papel mojado»
Tras la exposición de Del Olmo llegó el turno de la oposición, que reclamó la «retirada» de los Presupuestos al considerar que éstos habían sido «enmendados a la totalidad» por Mariano Rajoy con las medidas anunciadas en la mañana de ayer, aseguró el procurados socialista José Francisco Martín, quien tachó las Cuentas de «papel mojado», calificación con la que coincidió el portavoz del Grupo Mixto, José María González.
Martín insistió en varias ocasiones en las que tomó la palabra en que los Presupuestos a debate «no sirven para nada» y señaló que era «patético y ridículo tratar de abstraer» las Cuentas autonómicas de la actualidad nacional de la jornada de ayer. A sus afirmaciones tomó la réplica el portavoz de los populares, Carlos Fernández Carriedo, quien recriminó a la formación de la rosa ser el «origen» de esta situación y sentenció que las enmiendas presentadas por los socialistas «plantean un modelo que ya ha fracasado en España y otras comunidades autónomas».






