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El presidente de la Junta advierte de que «la voz firme» de Castilla y León se «seguirá oyendo» e insiste en que el conflicto «se tiene que reconducir»
La aplicación del «brusco» recorte en las ayudas al carbón y la inexistencia en el mes de julio de la convocatoria de las mismas puede «precipitar» que en el presente ejercicio las empresas productoras conozcan la «insolvencia» y el «cese» de su actividad, del pago de nóminas y del suministro de material. Alto y claro, una vez más el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, alertó de las consecuencias de la merma de fondos previstos para el sector en este 2012, en el que esperó que «nadie tenga en mente una espiral para la eliminación con ‘manu militari’ y con carácter retroactivo de la minería».
«La voz de Castilla y León ha sido firme, se oye y se seguirá oyendo», señaló ayer Herrera en el mismo día en el que la Marcha Negra y miles de personas procedentes de las cuencas mineras alzaron la suya ante el Ministerio de Industria. La solución del líder del Ejecutivo autonómico pasa primero por «la convocatoria urgente» de los fondos consignados y después por «reconducir el conflicto». Y es que por mucho que se insista en recordar que Bruselas ha fijado el horizonte 2018 para el fin de las subvenciones, la realidad es que «estamos en julio de 2011», replicó el popular, quien abogó por apoyar a las empresas para que puedan «llegar» a esa fecha y lo hagan «con la mayor rentabilidad» posible.
Así, apostó por respaldar a un tejido empresarial del que señaló que ha realizado «enormes esfuerzos de reconversión» para llegar en condiciones óptimas de supervivencia con las que afrontar su actividad a partir de 2018, cuando tengan que caminar económicamente en solitario. De cara a ese futuro, Herrera recordó la lucha de Castilla y León por que la UE corrija aspectos «incoherentes» de su normativa, como la obligación de que las productoras de carbón que decidan continuar una vez desaparezcan las subvenciones deberán devolver el importe de las mismas. Condición que calificó como una «discriminación más» hacia este sector, ya que argumentó que otros han recibido recursos a fondo perdido.
El respaldo al carbón estuvo ayer presente en todos los rincones del parlamento autonómico. Al del presidente de la Junta se sumó el de los procuradores de los otros grupos, que mandaron su apoyo a la Marcha Negra con discursos reivindicativos a favor de la minería durante su intervención en el Pleno para el debate de las enmiendas a los Presupuestos en un hemiciclo que se llenó de corbatas y lazos negros en la indumentaria de los parlamentarios. Uno de los más críticos con el Gobierno fue el socialista José Francisco Martín, quien señaló que el ministro de Industria, José Manuel Soria, a quien apodó «el platanito», «no tiene ni idea y se limita a seguir la consigna de eliminar la minería en España». Ante esa actitud pidió a Herrera que «pegue un golpe encima de la mesa». Por su parte, Fernández Carriedo saludó que los socialistas hablen de los mineros pero les reprochó que en los últimos años hayan estado «callados».
Relevo en el Pozo Santa Cruz
Mientras, en Santa Cruz del Sil, los mineros que han permanecidos encerrados durante 52 días como medida de protesta salieron anoche «por recomendación médica», según fuentes sindicales, quienes también indicaron que previsiblemente sean sustituidos por otros cinco compañeros que continuarán con el encierro en este mismo pozo de Santa Cruz.






