En caso de convocatoria de un referéndum europeo en Reino Unido, un 49% de los británicos votaría por «salirse» de la UE, según el sondeo anual elaborado por YouGov para Chatham House. Un 30% defendería «permanecer» en la Unión, y un 16% se muestra indeciso. «El debate sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE será probablemente uno de los temas centrales de la política británica este año», aseguraba este miércoles en la presentación Robin Niblett, director del prestigioso «think-tank» de relaciones internacionales.
Un 57% de los encuestados defiende la celebración de un referéndum sobre Europa
En opinión de Charles Grant, director del Center for European Reform, «la probabilidad de que el Reino Unido abandone de forma efectiva la UE antes de 2020 es del 50-50, la situación es muy seria», nos confesaba recientemente.
Pero, a la luz del estudio de Chatham House, la opinión de los británicos es más matizada si en vez de un referéndum de «salirse o quedarse» -donde sería mayor el peso de consideraciones emocionales- se pregunta por la alternativa preferida sobre la integración europea. El 31% defiende entonces una Europa «menos integrada» como escenario ideal, con algo similar a una mera unión comercial en mente, y solo un 26% defiende la «retirada» de la UE como primera opción.
Conservadores y euroescépticos
En las últimas semanas, Cameron ha recibibido peticiones explícitas para la convocatoria de una consulta de su ex ministro de Defensa, Liam Fox, y de un centenar de diputados de su partido por carta. Este mismo martes, un influyente grupo de parlamentarios euroescépticos ponía negro sobre blanco un catálogo de competencias que quieren que Bruselas «devuelva» al Reino Unido, antes de la celebración de un referéndum para culminar «la renegociación fundamental de la relación con la UE» que propugnan. El sondeo publicado hoy parece darles la razón: el 70% de los conservadores votaría por la salida de la UE.
Con el viento euroescéptico soplando de cara, Cameron afirmaba este martes en la rueda de prensa conjunta con François Hollande: «Estamos mejor dentro de la UE, pero no creo que Gran Bretaña está contenta con su actual relación con la UE, necesitamos cambios, y estoy a favor de esos cambios y de presentarlos a la ciudadanía para obtener su consentimiento».
«Será casi imposible ganar el referéndum», según el europeísta Ashdown
El estudio refleja, sin embargo, una marcada preferencia por «cooperar» con el resto de la UE en terrorismo, seguridad o inmigración, aunque deja muy claro que el rechazo al euro es absoluto: un 60% dice que Gran Bretaña no debería entrar «nunca» en la moneda única (solo un 10% defiende la adhesión), y un 62% defiende que Reino Unido «no debe contribuir con dinero a resolver la crisis de la deuda».
Los autores destacan, además, que parte de ese euroescepticismo se sustenta en una falta de información sobre la realidad comunitaria: la contribución neta anual del Reino Unido a las arcas comunitarias es de unos 8.000 millones de libras y, sin embargo, la cifra media que se desprende de las respuestas lo eleva a 27.000 millones.














