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La Toussuire, única llegada en alto en unos Alpes humanos

Los puertos alpinos van a ser más controlables para el equipo Sky que los Pirineos

Día 11/07/2012 - 13.59h
La Toussuire, única llegada en alto en unos Alpes humanos
Bradley Wiggins durante el Tour de Francia. / REUTERS

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La segunda semana de carrera no presenta etapas que puedan poner en dificultades a Bradley Wiggins y a su equipo, salvo que el líder tenga un mal día. Los Alpes que va a pasar este Tour son bastante llevaderos, sin olvidar dónde estamos, en comparación con lo que han sido en otras ocasiones. Resultan más humanos.

Solo hay una llegada en alto, en la etapa del jueves, a La Toussuire, un puerto que se ha subido en el Dauphiné Liberé, con triunfos de Iban Mayo y Joaquim Rodríguez, el año pasado, y en el Tour, donde se hundió Floyd Landis y ganó Michael Rasmussen. Debe de ser la etapa más peligrosa, corta, 158 kilómetros, y con los puertos de La Madeleine y La Croix de Fer. El miércoles se pasará La Colombier, a 43 kilómetros de meta. Y ahí se acaban. No hay más Alpes.

A Bradley Wiggins le van mejor estas subidas que las de Pirineos, que tienen más porcentajes, y su equipo contará con más margen de maniobra. Hablar en el ciclismo actual de ataques lejanos que destrocen a un líder y a su equipo es ciencia ficción. Hay gente que lo ha hecho, Andy Schleck y Contador, dos escaladores, sin un resultado feliz. Fueron ataques espectaculares, que no terminaron en nada. Ver en esa tesitura de atacar a Cadel Evans, Vincenzo Nibali o Denis Menchov se antoja una quimera. Son ciclistas más de aguantar, de conservar lo que tienen y ver lo que pasa, que de moverse en montaña.

Nibali, en los descensos, sí que se moverá. Sky quiere ganar el Tour con Bradley Wiggins, sin olvidarnos que Chris Froome está perfectamente situado y no es inferior a Cadel Evans, además de atravesar un gran estado de forma. Solo Wiggins y el Sky pueden perder este Tour si no lo gestionan bien en la carretera. Hay que saber dejar que se formen escapadas que logren muchos minutos de ventaja, obligar a otros equipos a trabajar; en suma, jugar con los intereses de buena parte de los equipos que no han ganado todavía nada.

En los Alpes desde luego no va a perder Wiggins la carrera, a la espera de la semana final, donde además de los Pirineos hay una última contrarreloj totalmente plana. Hacer un Tour tan plano de montaña tiene estos riesgos: ni siquiera se puede plantear una duda razonable de que haya ataques. A Wiggins y al Sky les vale con gestionar el tiempo de diferencia que manejan.

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