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Una alternativa para conseguir la liquidez que los mercados negaban a las entidades. Ese fue el motivo por el que María Dolores Amorós, última directora de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), ideó la creación de diversos productos financieros complejos entre los que se encontraban las participaciones preferentes.
Así lo afirma el exdirector de planificación y control de la CAM, Teófilo Sogorb , que en su declaración como imputado en la Audiencia Nacional explicó ayer a la fiscalía y al juez que fue Amorós la encargada de diseñar esta operación a fin de captar en el mercado minoritario el crédito que no concedían a la entidad los mercados financieros en el año 2008.
En el marco de la primera sesión de la toma de declaraciones a cinco exdirectivos de la entidad alicantina, tanto Sogorb como el exdirector de recursos de la CAM Vicente Soriano reconocieron además que desconocían el crédito sindicado por 1.200 millones que se otorgó la urbanización Polaris World y en el que participó la caja.
Por otro lado, y según las mismas fuentes, el fiscal sacó a colación un intercambio de correos electrónicos entre los miembros del consejo de administración de la CAM sobre un informe elaborado por la consultora PwC en relación con los estados financieros de la entidad.
De acuerdo con la defensa de una de las partes, el fiscal subrayó que estos correos confidenciales iban encabezados por una frase que decía «leer, actuar y destruir». Un punto sobre el que restaron importancia ambos acusados, que aseguraron que «era una frase que se ponía».
Está previsto que hoy mismo la Plataforma CAM, querellante en el caso, solicite prisión para la antigua cúpula de la entidad.




