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Las imágenes del momento violento de Sara Carbonero con los periodistas aún no han visto la luz en España. Ha sido la publicación noruega Dagbablet.no la que ha conseguido los derechos de las imágenes que seguro pronto se publicarán aquí. Por ahora pueden consultarse en la web noruega. ¿Qué precio llegarán a alcanzar las fotos?
Las fotografías muestran cómo la periodista pierde los nervios y arremete contra uno de los paparazzis para tratar de que deje su cámara de fotos. Iker Casillas acude a ayudar a su novia y a mediar entre ambos, la cara de Sara Carbonero muestra el momento de tensión que está viviendo. Tras la persecución que han vivido en la Eurocopa como pareja preferida, las fuertes críticas a su trabajo como periodista, la amplia cobertura del funeral de su abuelo, etc. Puede que Sara no haya podido más con la presión.
La pareja se disponía a almorzar en un restaurante de Boadilla del Monte cuando se dieron cuenta de que un número importante de fotógrafos les esperaba para captar la imagen. Sara e Iker tratan siempre que pueden de separar el trabajo de la vida privada, aunque no siempre lo consiguen. Por un lado son personajes públicos y mediáticos: él, portero de la selección y del Real Madrid (además de imagen de algunas firmas), ella, presentadora de deportes en Telecino y también imagen de importantes marcas.
Cada paso de Iker y Sara se traduce en audiencia, visitas, números vendidos y eso es un hecho. Sus vacaciones, su asistencia a la boda de Iniesta, su vida postEurocopa, si se mudan o no, si se casarán o no...
Los límites dejan de estar claros cuando el propio Iker Casillas cuelga en Facebook imágenes de eventos, sus vacaciones, de la infancia de su novia, etc. ¿Privacidad ante millones de «followers»? ¿Control de lo que se sabe o no de su vida?
«No soy un terrorista»
Pero el portero no es el hombre de los nervios de acero como puede parecer. En noviembre de 2011 Casillas se enfrentó a los fotógrafos que le esperaban en la puerta de su casa. Les grababa con su móvil a la vez que decía: «No soy un terrorista».
«Yo no gano dinero con vosotros y vosotros conmigo sí», repetía una y otra vez. Los paparazzi se justificaban respondiendo que «solo cumplían con su trabajo y que tenía que entender que él era objeto de interés». Finalmente, los paparazzi, para calmar los ánimos, zanjaron el incidente: «Eres el mejor portero del mundo y tu novia es muy guapa».









