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Creen que «entorpece seriamente» las inversiones y piden a la administración pública mayor clarificación y simplificación normativa
Las grandes empresas españolas consideran que hay muy poca estabilidad en las normas tributarias, lo que «entorpece seriamente» sus decisiones de inversión, según el primer estudio de la Fundación Impuestos y Competitividad y la Universidad Pontificia de Comillas. De las 220 empresas encuestadas, el 78% opinan que hay poca o ninguna estabilidad en la normativa fiscal y el 73% que afecta negativamente a las inversiones.
Entre las exigencias de las empresas participantes destaca una mayor clarificación y simplificación normativa (un 94% lo ven necesario), además de una mejor disposición al diálogo tanto en lo concerniente a la elaboración de nuevas normas como a su posterior aplicación práctica.
No obstante, las grandes empresas, en términos generales, se encuentran moderadamente satisfechas con el sistema fiscal del país. En concreto, un 52% está «bastante satisfecha», otorgando este grupo una nota de 6,63 (sobre 10). Si se obtiene la media con todas las empresas consultadas, la nota es un 5,78, considerando que las figuras más gravosas son el Impuesto de Sociedades, el IVA y el IRPF, en este orden.
En otros aspectos, la mayoría de estas empresas califica de «insuficientes» las ventajas fiscales para favorecer la localización de empresas en España (80%) o la internacionalización de la actividad empresarial española (68%). En cuanto a los incentivos fiscales, el 71% cree que la aplicación administrativa ha dado poca o ninguna efectividad.
Por otro lado, existe disparidad de criterios entre las empresas encuestadas sobre si es necesaria una propia jurisdicción en materia tributaria y una amplia mayoría (96%) valora como muy importante y positivo el grado de modernización de la Administración Tributaria, sobre todo los sistemas electrónicos desarrollados en los últimos años y el sistema de notificaciones electrónicas.
Demasiada economía sumergida
«La gran empresa no colabora en la economía sumergida; se siente perjudicada por ella», explicó Ginés Navarro, director general de la Fundación Impuestos y Competitividad. Según el estudio, el 95% de las empresas encuestadas considera que hay bastante o mucha y que economía sumergida.
«La gran empresa, por definición, no tiene patrimonio oculto, lo que puede tener es actividades realizadas en países de baja tributación», continuó Ricardo Gómez Barreda, presidente de la Fundación Impuestos y Competitividad. Respecto a la medida de repatriación de beneficios al 8% de gravamen consideró que «este tipo de problemas existen en muchos países, es una medida para buscar liquidez»
Respecto a la amnistía fiscal, Gómez Barreda manifestó que no hay una opinión de la Fundación a este punto. A título personal, cree que «es un gran cambio» ya que la nueva propuesta elimina el límite temporal de 5 años que hacía que prescribiese el impago. «No tengo ninguna simpatía por el defraudador, pero con un problema de liquidez hay que tomar medidas para solventar el problema; otra cosa es a qué coste tributario, que a algunos les puede parecer muy bajo».






