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Los tres acusados de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico han negado los delitos que se les imputa. Primera jornada del juicio, celebrado en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, y tanto él como sus padres se desvinculan de cualquier actividad ilegal. Si bien, las sospechas de la Fiscalía se encaminan a que el origen de la fortuna cosechada por el principal procesado, Francisco Luis Marciel Otero, alias «Fran», y sus padres, María Jesús O.I. de 64 años y Francisco Luis M.A. de 65 procede del tráfico de drogas. Así se justifica que pida 16 años de prisión y 2,9 millones de euros de multas.
Actividades «legítimas», como una pequeña pensión de minusvalía, o de su trabajo como comisionista «durante el bum inmobiliario». Según relató, se dedicaba a comprar pisos sobre plano y luego venderlos por el triple; «todo en B», indicó. Así justificó Marciel su elevado patrominio. Condenado en dos ocasiones por el mismo delito, en 2009 reconoció ante el juez pertenecer a una organización -desmantelada tres años antes en la denominada «Operación Vaneo»-dedicada al tráfico de drogas que vendía a la semana unos 200 kilos de hachís. Antes, trabajó como camarero, chófer e, incluso, alquilando hamacas en la playa. «Me buscaba la vida, era para ir sobreviviendo», señaló en la sala.
No menos cuestionable es, a juicio de la Fiscalía, el testimonio de la madre. Conocida por haber trabajado durante años en los servicios de limpieza de una conocida discoteca de la capital pontevedresa, María Jesús se presentó como una hábil inversora; el dinero ahorrado junto a varias herencias le sirvieron para comprar acciones de Iberia, de Inditex, dos fondos de inversiones en Caixa Galicia y en Caixanova, Obligaciones de Audasa, deuda del Estado o Letras del Tesoro. «Hacía las operaciones sin saber en lo que invertía, aconsejada por el director del banco», respondió a preguntas de la fiscal. «Soy emprendedora», justificó.
Pisos en localidades como Pontevedra, Sanxenxo -llegaron a tener un edificio de tres plantas hoy vendido - Arrecife o Lanzarote. Hasta ocho inmuebles por los que percibían el alquiler correspondiente. También fincas en Valladolid. Una importante cantidad de bienes sobre los que el padre aseguró «no estar muy enterado». «Era mi mujer quien llevaba las cuentas, ella es muy emprendedora», justificó, utilizando el mismo argumento que su esposa y apuntando lo que él aportó como miembro del Servicio de Información de la Guardia Civil. También como Consejero de la Caja de Ahorros de Pontevedra, representando a los impositores.
Penas de 19 años
El caso salpica a su vez a una amiga de «Fran», Rita María V., para la que la Fiscalía pide una pena de tres años de prisión y multa de 40.000 euros. En su haber, una moto acuática que, según la fiscal, «habría sido adquirida con dinero procedente de las actividades ilícitas de narcotráfico». El resto de penas alcanzan los 16 años. Para Francisco Luis Marciel Otero seis años de prisión y multa de 1,2 millones de euros; para sus padres cinco, con sanciones económicas por valor de 1,7 millones. La responsabilidad personal subsidiaria sería de nueve meses de cárcel para María Jesús y diez para Francisco Luis en caso de impago. La celebración del juicio continúa hoy con el testimonio de los peritos.





