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Todo parece indicar que la empresa pública se decantará por la mejor oferta económica
Enresa espera cerrar en los próximos quince días la adquisición de los terrenos que albergarán el futuro Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares, según informó a ABC el alcalde de Villar de Cañas, José María Saiz.
La empresa pública se reúne estos días con los propietarios de las tres fincas propuestas por el Ayuntamiento de Villar de Cañas con objeto de llegar a un acuerdo económico. El pasado miércoles, coincidiendo con la presentación del proyecto, responsables de Enresa mantuvieron un primer encuentro con los propietarios de la finca de Las Balanzas, y el próximo sábado continuarán las reuniones con los propietarios de Los Blancares y Las Carboneras.
Las tres fincas tienen una extensión aproximada de 60 hectáreas, son de carácter rústico y no tienen ningún tipo protección especial, lo que las hace aptas para acoger el ATC. En este sentido todo parece indicar que la elección final vendrá determina por la mejor oferta económica.
Las obras
Saiz señaló que, una vez adquirido los terrenos, el inicio de las obras será inminente, «al menos de aquellas relacionadas con la urbanización y construcción de los viales de acceso». Por lo que respecta a la construcción del ATC propiamente dicho y del centro tecnológico y el parque empresarial vinculados al complejo, cree que el inicio de los trabajos puede prolongarse entre 16 y 18 meses, en función del tiempo que se demore las licencias dependientes de organismos como la Comisión Nacional de la Energía.
Indicó durante la presentación del proyecto, la construcción del ATC durará cinco años, generará en torno a 500 puestos de trabajo directos, y supondrá una inversión de 900 millones de euros.
Saiz afirmó, no obstante, que los beneficios económicos que supondrá la llegada del ATC ya han comenzado a notarse en la comarca de Villar de Cañas, que ha pasado de ser una de las más deprimidas de la provincia a acaparar la atención de empresarios vinculados a sectores como la construcción, la hostelería o los servicios. «Hemos recibido más de cincuenta solicitudes para poner en marcha plantas hormigoneras, empresas de grúas, seguridad, hoteles, restaurantes y construir viviendas». Y es normal este interés porque, cuando el ATC esté en marcha, pasarán por Villar de Cañas entre 10.000 y 15.000 personas al año», explicó satisfecho el primer edil.





