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Los Mossos d'Esquadra han detenido a la gerente y a una trabajadora de una lujosa clínica estética ilegal de la zona alta de Barcelona acusadas de practicar infiltraciones con botox y silicona líquida del mercado negro a sus clientas, a las que también trataban a domicilio y en peluquerías del Vallès.
Según ha informado este jueves en rueda de prensa el inspector de los Mossos d'Esquadra Jordi Domènech, las detenciones se practicaron el pasado lunes 2 de julio en la clínica, situada en la calle Muntaner de Barcelona, coincidiendo con una jornada masiva de tratamientos, que bautizaron como «Botox day», en la que ofrecían los servicios a mitad de precio.
Las dos detenidas, que han quedado en libertad con cargos, utilizaban en sus tratamientos ilegales botox obtenido en el mercado negro y silicona líquida, un producto que está prohibido en Europa para este tipo de tratamientos debido a sus efectos secundarios, ya que se puede infiltrar en el tejido muscular y desplazarse a otras partes del cuerpo.
Por el momento, los Mossos d'Esquadra tienen constancia de la denuncia de diez clientas, entre ellas dos con problemas de salud debido al tratamiento recibido, aunque se sospecha que la lista de afectadas puede ser muy superior, ya que la clínica estaba abierta -sin permiso- desde octubre de 2010 y los servicios a domicilio y en peluquerías los prestaban desde hace unos diez años.
De las diez mujeres que han denunciado, una ha puesto de relieve que le hicieron un tratamiento en su casa por el que le cobraron 1.700 euros.
En domicilios y peluquerías
Los Mossos d'Esquadra fueron alertados por la consejería de Salud a raíz de una denuncia de la Sociedad Española de Medicina Estética, que les advirtió de un caso de competencia desleal ya que una tal «Mabel» se dedicaba a ir a domicilios particulares y a peluquerías del Vallès para hacer infiltraciones.
Posteriormente, una doctora informó a los Mossos que había tenido que operar los labios a una clienta de una tal «Mabel», ya que le habían insertado silicona líquida, producto que está totalmente prohibido en tratamientos médicos por sus peligrosos efectos secundarios.
Según han informado a Efe fuentes cercanas al caso, los investigadores descubrieron entonces que «Mabel» era la gerente de la lujosa clínica «Elixir» de la calle Muntaner, en la zona acomodada de Barcelona, en la que las clientas eran tratadas con todo tipo de comodidades y pagaban entre 200 y 1.000 euros por un tratamiento facial.
Clínica sin permisos
La clínica estaba abierta sin ningún tipo de permiso, aunque daba una apariencia de solvencia por el lujo con el que estaba decorada y trataba a las clientas y porque incluía el despacho de dos doctores, aunque no iban nunca a pasar consulta, según las mismas fuentes.
Las clientas que acudían a la clínica -en la mayoría de ocasiones para tratamientos antiarrugas y para dar relieve a los labios-, eran tratadas por las dos detenidas -que no están acreditadas como personal sanitario facultativo- con botox procedente del mercado negro -sin garantías sanitarias- y sobre todo por silicona líquida, pese a que pensaban que se les inyectaba ácido hialurónico.
Medicinas ilegales
Un tratamiento con ácido hialurónico -una sustancia producida por el propio cuerpo- puede costar unos 300 euros, mientras que comprar silicona líquida en el mercado negro puede costar unos 50 céntimos para tres pacientes.
Tras la irrupción el pasado lunes de los Mossos d'Esquadra en la clínica, junto a inspectores del Departamento de Salud, fueron detenidas la gerente del local y su principal colaboradora, y se ordenó el cese de actividades del centro.
En el registro de la clínica, los agentes intervinieron gran cantidad de medicinas ilegales, como silicona líquida sin etiquetas ni referencias, anestésicos y productos para adelgazar, y encontraron aparatos láser y una máquina para sacar y centrifugar la sangre de las pacientes.
Las dos detenidas son Maria Isabel (Mabel) O.A., de 45 años, y Mònica S.M., de 41 años, ambas vecinas de Sant Quirze del Vallès (Barcelona), acusadas de los delitos contra la salud pública, intrusismo profesional, lesiones, estafa y contra los derechos de los consumidores.



