En Vídeo
En imágenes
Su Majestad el Rey ha presidido la entrega de Reales Despachos 2012 de nuevos oficiales, a un total de 116 nuevos tenientes y alféreces del Ejército del Aire que finalizaron sus estudios en la Academia General del Aire (AGA) de San Javier (Murcia). De entre los oficiales que recibieron sus despachos, 100 eran hombres y 16 mujeres, uniéndose a ellos un alumno de la Fuerza Aérea Tailandesa que ha recibido un certificado de Estudios por haber culminado con éxito su formación en este centro.
Del total, 59, entre ellos una mujer, recibieron su despacho de tenientes y pertenecen a la LXIII Promoción del Cuerpo General de la Escala Superior de Oficiales. Además de la promoción del Cuerpo General, recibieron también los despachos las promociones del Cuerpo de Intendencia y del Cuerpo de Ingenieros, cuyos número uno han sido Mª Angustias Hernández Mulas y Miguel Izaguirre Rojas, respectivamente. Mª Isabel Martínez Montero también ha obtenido el número uno en la escala técnica de oficiales, perteneciente al Cuerpo de Ingenieros.
El acto, que dio comienzo pasadas las 12.30 horas con la llegada de S.M. El Rey -que vestía uniforme de Capitán General del Ejército del Aire-, se desarrolló en el patio de armas de la Academia General del Aire de San Javier, donde ya se encontraba formado el batallón de alumnos, así como autoridades y un millar de familiares y amigos de los alumnos de la Academia.
Al acto también asistieron el ministro de Defensa, Pedro Morenés; el jefe del Estado Mayor del Aire, general del Aire José Jiménez Ruiz; o el presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, entre otras autoridades.
«Renqueando con las muletas»
Tras pasar revista al escuadrón de alumnos, el Rey Don Juan Carlos saludó a las autoridades civiles y militares asistentes. El Rey presenció posteriormente un desfile aéreo, compuesto por una formación de nueve aviones E-25 «Tamiz», y siete cazas C-101 de la Patrulla Águila, que sobrevolaron la avenida principal de la Academia General del Aire, y que concluyó con un desfile del escuadrón de alumnos. Asimismo, en la misma avenida tuvo lugar un homenaje a los que perdieron su vida por España, depositándose una corona de laurel ante el monumento a los caídos .
El Rey concluyó su visita presidiendo un vino de honor, si bien en esta ocasión, a diferencia de otros años, no se acercó a las mesas de alumnos y familiares porque, como dijo a los mil asistentes, tendría que ir «renqueando con las muletas».






