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El estudio de Hollywood Metro Goldwyn Mayer (MGM) ha presentado una demanda legal para poner fin al rodaje de «Raging Bull 2», la secuela del clásico dirigido por Martin Scorsese, por violación de los derechos propiedad de la historia.
La demanda del estudio exige «compensación por los daños y un castigo ejemplar de un volumen suficiente» para impedir que otros puedan buscar beneficios similares en el futuro.
MGM argumenta que el exboxeador Jake LaMotta, en cuyo libro de memorias de 1970 se basa la película original, no podía ofrecer los derechos de la secuela del libro de 1986 a la productora RB II sin habérselos presentado previamente.
Contratoa con LaMotta
El portal de cine Deadline señala que el estudio de Hollywood había firmado un contrato en 1976 con LaMotta para contar tanto con los derechos de la historia original publicada en 1970 como de una posible secuela, escrita por LaMotta en 1986.
«Raging Bull 2», en pleno rodaje en Los Angeles, está dirigida por Martin Guigui y cuenta con William Forsythe en el papel protagonista.
MGM considera que la productora «ha buscado publicitarse como la secuela de Raging Bull» e intenta «crear confusión comercial entre ambas películas».
Ni Martin Scorsese ni Robert DeNiro, protagonista de la famosa película de 1980, se encuentran involucrados en este nuevo proyecto.






