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Piden la exculpación para el acusado de quemar a su hijo en el interior de un vehículo
El pasado octubre de 2010, José Luis D. se llevó a su hijo de catorce meses a pasar el fin de semana con sus abuelos a la casa de éstos en Paderne, como era costumbre desde que se separase de su mujer Margarita D.
Ambos tenían ya estipulada una rutina de discusiones a causa del tiempo que el niño pasaba con cada uno de ellos, sin embargo en esta ocasión José Luis salió muy enfadado de la casa de su exmujer. Por el camino, ya en el coche con el niño dentro y amarrado a su sillita, realizó una llamada a Margarita amenazando con que nunca volvería a ver a su hijo.
Por más que la madre corrió a la Guardia Civil de Betanzos para alertar de la advertencia, fue demasiado tarde, y tras una llamada de un vecino al 112 encontraron el coche calcinado en la carretera DP-0906, cuyo tramo no era visible desde la vía más cercana. Cuando llegaron allí los primeros servicios sanitarios, bomberos y guardias civiles tuvieron que afrontar la trágica noticia. No pudieron hacer nada por salvar la vida del menor.
El padre del pequeño, que en un principio se mantuvo en el interior del vehículo, salió de éste en cuanto las llamas comenzaron a brotar con intensidad. Los servicios sanitarios lo tuvieron que atender por quemaduras en los brazos, el pecho y la cara, junto con un ataque de ansiedad. Sólo acertaba a suplicar: «Lo he matado yo, he sido yo, hacedme a mí lo mismo».
Tras estas primeras conclusiones y sin una declaración firmada por el momento, la jueza de Betanzos ya lo imputó en su día por un presunto delito de parricidio por el cual el padre del niño salió directamente de la cárcel haciendo salidas únicamente para ir al hospital donde los policías lo vigilan de noche y día.
Este caso, que en 2010 causó una enorme repercusión, ha sido abierto de nuevo debido a que la defensa ha pedido la libre absolución alegando que el acusado padece de un trastorno mental que acarrea desde la infancia y que lo ha acompañado durante toda su vida. La defensa se basa en estos datos y en unos informes que aseguran la limitada inteligencia del acusado y su nula capacidad para reconocer la gravedad de los hechos.
Los atenuantes que la defensa planea utilizar se sustentan en que cuando la Guardia Civil llegó al lugar de los hechos, el propio José Luis reconoció lo sucedido afirmando: «pegadme un tiro, acabo de matar a mi hijo». Finalmente, José Luis D. ha reconocido en el juicio -celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de La Coruña- ser el autor de los hechos, aunque ha señalado que «en ningún momento» tenía la intención de acabar con la vida del menor.
Tanto la madre como la familia se sienten conmocionados por el giro que han dado los hechos. Un jurado popular será el encargado de decidir si el acusado es condenado a 25 años de prisión como pide el fiscal.




