La nueva generación del pick up D- Max de Isuzu, rival de modelos como los Ford Ranger y SsangYong Actyon Sport, se ha desarrollado en base al concepto SEE (Safety, Economy, Environment), que en español suponen seguridad, economía y medioambiente. Por cierto, Isuzu es uno de los mayores fabricantes de camiones y motores diésel del continente asiático.
El nuevo D-Max se ha desarrollado, al contrario del resto de los fabricantes de modelos en este tipo, partiendo de un bastidor de camión y reduciendo la escala para adaptarlo a su cuaderno de cargas, en esta ocasión más ambicioso, pues abarca desde el uso profesional al familiar y de ocio. Conforme a todo ello, sólo en lo que toca a la seguridad disfruta de una nueva estructura que incrementa la rigidez en zonas específicas. También dispone de 6 airbag y de apertura automática de puertas de serie en toda la gama en caso de accidente, luz diurna LED y un frontal concebido para salvaguardar en lo posible la integridad de los peatones en caso de atropello.
Está disponible en 3 cabinas: sencilla (Single), extendida (Space) y doble (Crew), la primera con una fila de asientos, la extendida con puerta que integra el pilar central o B para facilitar el acceso a la segunda fila para guardar equipos y herramientas, y la tercera un cinco plazas clásico pero se ha mejorado ostensiblemente, en la que el confort de los ocupantes traseros gana puntos al recibir reglaje de inclinación del respaldo.
La longitud de la caja trasera de carga varía de 2,31 metros a 1,80 y 1,55 metros, según la cabina, pues la longitud total es siempre la misma. Los acabados pueden ser los conocidos como Satellite, Planet y Solar. Sólo la cabina sencilla es compatible con la tracción trasera 4x2 y el acabado básico, aunque puede agregar opcionalmente aire acondcionado.
La nueva era D-Max se beneficia de un inédito 4 cilindros de 2.499 cc turbo y de gasóleo que arroja 163 CV/400 Nm y supera la norma Euro 5. Se asocia a una caja manual de 6 velocidades o en opción a otra automática de 5 relaciones y accionamiento secuencial. Con buena adherencia, transfiere la energía al eje trasero, pero mediante una rueda sobre la consola permite engranar, en marcha y hasta 100 km/h, la tracción a ambos ejes. En caso de necesidad de mayor agarre, autoriza engranar una caja transfer de reductora, para lo que obliga a parar el vehículo, poner punto muerto y volante derecho, y girar el mando de tracción a la posición 4L; un indicador del cuadro avisa de la actuación del modo 4x4 y con reductora engranada y aviso de desconexión del ESP.
ABC Motor ha tomado contacto con el nuevo D-Max en autovía, constatando un aceptable confort de marcha y una notable respuesta del motor, rápida y con una vivaz subida de vueltas. Ya en campo, hemos realizado un recorrido con algunas dificultades que no han supuesto obstáculo para el vehículo, aunque carece de bloqueadores de diferencial para meterse y salir con garantías de barrizales y otras trampas. Personalmente, me ha gustado el andar, la respuesta del motor y la robustez general: da sensación de que nunca se va a romper. Por cierto, los precios se mueven entre 15.900 y 29.940 euros, según cabinas y acabados.




