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El artista ruso Mijail Dolgopolov ha presentado en una exposición una escultura que muestra cómo una joven practica sexo oral con una figura con la cara, supuestamente, del exprimer ministro italiano
Incluso sin hacer nada, Silvio Berlusconi sigue siendo dando de qué hablar, o al menos sus escarceos amorosos. Y es que, el artista ruso Mijail Dolgopolov ha creado una escultura de bronce de más de 600 kilos en la que muestra como una joven desnuda practica sexo oral con un hombre. Pero ¿cualquier hombre?, no, el elegido ha sido el exprimer ministro italiano
Concretamente, la figura muestra a un Berlusconi mejorado y con grandes atributos físicos, características que no han sido seleccionadas al azar por el autor. Dolgopolov, de hecho, ha afirmado que ha creado la obra de esta forma debido a que el exprimer ministro está en cierto modo divinizado por la sociedad. Además, por ello, el ruso le ha puesto el nombre de «Acto divino»
La polémica escultura puede visitarse desde el lunes en Spoleto (Italia), una ciudad que anualmente organiza un festival artístico reconocido a nivel internacional por los críticos y que, en este caso, alberga el Palazzo Racani Arroni.
¿Censura previa?
Como cabía esperar, la peculiar obra de arte ha causado un gran revuelo y se ha ganado varios enemigos, entre ellos, el director artísticos del festival, Vittorio Sgarbi, que ha criticado duramente la creación. «Esto es intolerable», afirma. «una felación se practica en privado, y no en público»
El director artístico de la exposición ve la escultura como algo intolerable
Sgarbi ha señalado también que le hubiera gustado retirar «Acto divino» de la exposición, pero que fue imposible debido al peso de la obra.
Dolgopov, frustrado
Por su parte, el artista ruso ha afirmado que está ofendido por la censura. «La figura del exprimer ministro está idealizada, y por eso la he llamado 'Acto de Dios', así que mi trabajo tiene derecho» destacó.
En respuesta a las acusaciones de Sgarbi, Dolgopolov ha amenazado con retirar sus obras de la exposición, las cuales llegaron en un camión de 18 metros. A pesar de todo, el ruso ha destacado que su « objetivo no era hacer estallar un escándalo mediático».











