Tímido comienzo del período de rebajas en la capital culiparda, donde los carteles de descuentos, que llegaban hasta un 70% en los comercios habituales, despertaban poca sorpresa en una clientela que no salió esencialmente a comprar. Según la encargada de una conocida cadena de ropa, a las 18,00 de la tarde de ayer el volumen de ventas era notablemente inferior al primer día de rebajas del año pasado. Según ella, «la gente que entra en la tienda pasa más tiempo ojeando la rompa que probándosela», dejando vacías las tradicionales colas frente a la caja registradora.
Pudo ser la celebración de la final de la Eurocopa uno de los principales motivos por los que la gente no salió ayer a comprar sin medida, porque, según los datos de la Confederación Española del Comercio, se prevé un repunte del 10% respecto al año pasado. Cada español se podría gastar una media de 60 euros en este período que, a pesar de que dura en la mayoría de negocios hasta finales de agosto, los comerciantes apuntan que el mayor volumen de ventas lo realizan en las dos primeras semanas. Un dato que corroboran los clientes, porque «a finales de julio ya solo encuentras tallas sueltas o taras, por eso hay que apresurarse a encontrar esa prenda que previamente has visto fuera de rebajas, en estos primeros días», explicó ayer una cliente de Ciudad Real.




