Si en la Eurocopa 2012 tuviera que haber un G-8 no se parecería mucho al que forman los países que lideran el rumbo político y económico mundial. Porque si en uno España no tiene más remedio que ir a la zaga de las potencias de Merkel u Hollande, en el otro, el de los regates y los goles, son precisamente los países en apuros económicos (Italia, Portugal o España) los que marcan el ritmo.
Y será casualidad, pero este viernes la prensa europea hablaba de la victoria de Monti sobre Merkel. Y no, no se refería a esa que asestó la Italia de Balotelli a Alemania (1-2); esa en la que Klose, Schweinsteiger y compañía llegaron como favoritos ante la «azzurra» y se marcharon con cara de rescate. No. Se refería a otra mucho más compleja que se vivió en la cumbre europea de Bruselas.
Igual que su selección en la Euro, Merkel llegó a Bruselas con una «postura dura», pero fue «derrotada»
Tampoco Francia pudo liderar la Europa del balón ante la selección española, como sí lo han hecho Hollande y Sarkozy con la Europa del euro. Y nada que decir de la siempre infalible Inglaterra, incapaz de encajar un gol entre los palos de Buffon. Ya solo faltaba que Grecia se hubiera resarcido del polémico rescate económico en el césped ante la selección de Merkel en cuartos de final. Pero eso ya sí que hubiese sido el mundo al revés.






