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Espeluznante, peligroso, terrorífico. De miedo. Álvaro Bautista arrolló a Jorge Lorenzo en la primera curva de la carrera. No fueron pisoteados por el resto de pilotos porque Dios, que manda en la catedral del motociclismo, no quiso. La tragedia rodó por las mentes de los espectadores. Recordó el grave accidente que Gibernau sufrió en Montmeló hace un lustro, cuando su maneta de freno era tocada por otra moto en la primera curva y todos salieron volando por los aires.
Ayer, en Assen, lo único bueno fue que no hubo heridos de importancia, aunque Jorge se queja de dolores en el tobillo y en la rodilla. Lo malo es que el mallorquín perdió los veinticinco puntos de ventaja que poseía sobre Stoner. El australiano aprovechó ese K.O. para recuperar en una carrera la diferencia que su rival había conseguido en seis grandes premios.
Lorenzo sumaba hasta ahora cuatro victorias y dos segundos puestos. El segundo escalón del cajón era su peor balance. En Holanda encajó un cero por culpa de la ansiedad de Bautista. El manchego partía desde la octava posición de parrilla y quiso adelantar puestos con demasiada rapidez. Nada más arrancar penetró por el interior de la recta, adquirió excesiva velocidad y cuando llegaba la hora de la verdad, el giro a la derecha, no pudo frenar. Rodó por los suelos y golpeó a la Yamaha del líder del Mundial con tal dureza que el motor ardió. Stoner y Pedrosa, que mandaban por delante, evitaron el incidente. También lo regatearon Crutchlow, Spies y Dovizioso.
Lorenzo recriminó a Bautista la acción con un gesto de impotencia en medio de la arena. Corrió para intentar arrancar la moto. Era imposible. Había trozos del carenado por todas partes. La explosión del motor le obligó a marcharse.
Bautista casi lloraba en su box. «Pido disculpas a Jorge, sobre todo porque se está jugando el título. He perdido la referencia en la frenada y le he tirado». Dirección de Carrera castigó al toledano con el último puesto en la próxima parrilla, la del gran Premio de Alemania.
El suceso impidió otro triplete de himnos españoles. Márquez y Viñales consolidaron su reinado en Moto2 y Moto3 con dos victorias al borde de un ataque de nervios. Marc derrotó a Iannone en un lucha peligrosa.





