El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, visitó ayer la calle de San Román, tras la finalización de las obras de renovación y mejora del acerado, que han realizado alumnos de la Escuela Taller de Restauración para favorecer la accesibilidad de los peatones.
García-Page explicó que con esta remodelación se ha «ganado espacio para el peatón», con la instalación de una acera «donde prácticamente no existía» y saneando el pavimento para solucionar un problema de humedades que afectaba a los inmuebles del entorno. Además, añadió que «se han eliminado las plazas de aparcamiento, que se reubicarán en otras zonas».
Asimismo, el regidor toledano pidió al Gobierno central que ponga en marcha el proyecto, autorizado por el Ministerio de Cultura, para la mejora del entorno del convento de San Clemente y San Pedro Mártir «porque es necesario seguir invirtiendo en el Casco Histórico».
Por su parte, el concejal de Empleo, Antonio Guijarro, indicó que en esta actuación «ha primado la seguridad, comodidad y accesibilidad de los peatones frente a los coches, duplicando prácticamente la superficie dirigida al acerado». También destacó la «triple función» de este proyecto al ser ejecutado por los alumnos de la Escuela Taller, lo cual permite la formación de jóvenes, su preparación para el mundo laboral y la conservación del patrimonio monumental. El presupuesto para esta actuación ha sido de 20.000 euros.
Esta calle, apuntó, se encontraba con el piso «muy degradado» debido al tránsito de vehículos y la recogida de aguas. «Este proyecto dota al conjunto de un espacio más cómodo para peatones con una mejor accesibilidad», señaló.







