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Enfrentamiento entre el ministro Arias Cañete y Page y oposición al último acuerdo de trasvase
La aparición de miles de peces muertos en el río Tajo, la reciente aprobación por parte de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura de un trasvase de 114 hectómetros cúbicos -84 de ellos para regadío- para el trimestre de julio a septiembre y, sobre todo, el cruce de acusaciones entre el equipo de Gobierno municipal, la Junta y las autoridades que gestionan el río sobre quién es el responsable del mal estado en el que se encuentra el río, ha reactivado la polémica del agua en la región.
Una trifulca «alimentada» por las recientes declaraciones del ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, quien responsabilizó al alcalde de Toledo del «mal estado del Tajo» y de la muerte de los peces por la ruptura de un colector municipal. En concreto, el ministro apuntó que, según los informes preliminares sobre el caso con los que cuenta, «algunas administraciones no han hecho razonablemente bien las cosas y que no se trate de generar debates mucho mas amplios para ocultar responsabilidades propias».
«Cuando se rompen colectores, cuando hay vertidos de aguas residuales, cuando han contaminaciones, hay que ser responsables de las mismas y en este caso la administración responsable posiblemente esté localizado en la alcaldía de Toledo», señaló Arias Cañete, que fundamentó su opinión en los informes a las que ha tenido acceso. También la diputada regional del PP María José Ciudad se pronunció en parecidos términos.
Estas acusaciones fueron tacahadas ayer por el alcalde, Emiliano García-Page, de «partidistas» con el único objetivo de «intentar convencer a la gente de que los peces que bajan por el río son salmones, que se vuelven río arriba. Nosotros vemos que vienen muertos del Jarama y ya están preparando todo para convencer a los ciudadanos de una manera sectaria y con un interés de partido verdaderamente penoso, de que el problema lo tiene la ciudad de Toledo».
En esta línea, el primer edil preguntó al ministro cuándo va a poner el Ministerio los areneros para evitar que se rompan los colectores en el arroyo. «Es llamativo, apuntó, como hay dirigentes a los que les importa mucho más acosar al alcalde de Toledo porque piensa distinto de la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores De Cospedal, que abordar los problemas del Tajo», dijo.
Por ello, García-Page invitó a Cañete y Cospedal «a poner hora y fecha» para ir a la desembocadura del Jarama y poder ver allí «la mierda que le entra a la ciudad de Toledo». Además volvió a pedir al presidente de la Diputación, Arturo García-Tizón, que comiencen las obras del colector. De no ser así, Page afirmó que para el próximo otoño planteará un documento para establecer ese caudal mínimo.
Sobre el trasvase, el portavoz de los socialistas castellano-manchegos lamentó que se sigan aprobando trasvases al Segura pese a que el Tajo esté «muy enfermo». En esta línea, García-Page manifestó «no querer ni pensar lo que le puede pasar al río como lo tenga que defender» el ministro. «Arias Cañete tiene el triste honor de haber sido miembro del Gobierno de España en el momento histórico en el que más agua se ha evitado que pase por Toledo para que se vaya al Levante», dijo.
Por todo ello, señaló que estas decisiones no pueden pasar desapercibidas, por lo que pidió una reacción del Gobierno regional, al tiempo que afirmó que ésta puede ser «la primera vez que el Gobierno de la Comunidad Autónoma, quien tiene que vigilar por los intereses de nuestro río, dé la callada por respuesta». Asimismo, recordó que este año la ciudad de Toledo y la cuenca del Tajo «se van a jugar mucho», ya que el 2013 «obliga a que estén aprobados los planes hidrológicos de cuenca».
Por otro lado, las Plataformas de Toledo y Talavera de la Reina mostraron su «más profundo rechazo» ante la decisión de trasvasar más agua y pidieron la «inmediata» revisión de la Regla de Explotación del trasvase Tajo-Segura, así como del Plan Especial de Sequía.
Asaja «tiembla»
Por su parte, el secretario regional de Asaja, José María Fresneda, aseguró que, «en estos días de tanto calor», cada vez que ve pasar agua por el trasvase Tajo-Segura «tiembla» ante el temor de que «tengamos problemas de abastecimiento» en relación al trasvase Tajo-Segura aprobado.
Así, el dirigente regional agrario recordó que, desde que comenzó a funcionar el trasvase, lo ha visto pasar «lleno de agua» por la localidad de Belmontejo (Cuenca). Confió en que, al ser del mismo color político, el Gobierno central y los ejecutivos de las dos comunidades afectadas por el trasvase, «sus dirigentes no adopten decisiones que perjudiquen a sus ciudadanos».





