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Su espectacular puerta no deja indiferente a nadie. Todo el que pasa a su lado se queda mirando sus motivos lineales sobre un fondo rojo bermellón. La entrada destaca tanto como el blanco reluciente de su tapia. Al fondo, una imponente estructura de cristal y acero dirigen inevitablemente la mirada hacia la bandera que culmina este nuevo edificio de la calle Arturo Soria con la del Duque de Tamames. Es la bandera china con sus cinco estrellas amarillas. Se trata, según confirmaron fuentes de la concejalía del distrito, de la nueva embajada de la República Popular de China de Madrid.
Desde el año pasado los obreros —todos chinos, según los vecinos— trabajan sin cesar para ampliar unas instalaciones diplomáticas que ya abarcan toda una manzana. Hasta ahora, la embajada china tenía su sede consular en el número 113 de la misma calle. Sin embargo, el nuevo complejo no tiene nada que ver con el antiguo. «Si no fuera por el detalle del origen de los trabajadores no sabríamos qué están construyendo», asegura José Carlos, un trabajador del vecino edificio de Aena.
Enigma resuelto
Durante varios meses, los vecinos y trabajadores de la zona especularon con la construcción hasta que los trabajadores culminaron el edificio con su bandera. «Yo al principio pensaba que iba a ser la sede de alguna empresa importante, pero me despistaban bastante los tres edificios que hay dentro. Parecen viviendas. Son espectaculares», destaca María Ángeles. Y razón no le falta.
Lo más llamativo de los edificios es la forma circular de sus fachadas. Sus balconadas están precedidas por una estructura de la que empiezan a apuntar ya unos jardines colgantes. Los tres bloques, de ladrillo y de enfoscado blanco, están culminados por varias pérgolas de obra que darán sombra a sus azoteas. Su estilo «zen» es inconfundible. «La verdad es que es una buena idea si tienen previsto aprovechar las azoteas», concluye María Ángeles.
De momento, la embajada de China no ha querido confirmar el destino final de las tres edificaciones. Mientras, los obreros rematan los detalles de un edificio que convertirá la gran vía de Ciudad Lineal en una auténtica micrópolis china.







