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Lo que le vienen diciendo desde las organizaciones empresariales es que hay otros «motores», como el de la industria, la agricultura y el comercio
EL presidente Rivero ha vuelto a desempolvar su particular oráculo para augurarnos la creación de una nueva e importante cifra de empleos. Ahora nos «amenaza» con la creación de 125.000 puestos de trabajo. ¡Anda ya! Como si se tratara de hacer churros. Pero esta vez se ha cuidado muy bien de no darnos fechas concretas para alcanzar ese objetivo. O sea, que probablemente esos puestos podrían estar disponibles dentro de cuatro o cinco años, cuando la crisis profunda haya comenzado a remitir y cuando a Rivero no se le pueda exigir responsabilidades porque habrá abandonado el búnker de la presidencia del Gobierno. Lo que ocurre con nuestro presidente es exactamente lo mismo que sucedió con el presidente Zapatero, que se fue de La Moncloa y todas sus responsabilidades han quedado impunes.
No deja de ser curioso que, siendo consciente de que sus anteriores profecías no pasaban de eso, de simples profecías, haya vuelto a la carga sin el mínimo pudor. Y nos hable de que esos empleos los va a conseguir mediante unos planes de modernización turística, que dice haber puesto ya en marcha, pero que nadie conoce. Pero cómo le vamos a creer, si todavía tenemos en nuestra memoria sus vaticinios anteriores: «30.000 parados habrán encontrado empleo», dijo a finales de 2010; «crearemos 80.000 nuevos empleos», afirmó el pasado año; «habrá 5.000 empleos más», anunció a principios de este año, y tantos otros pronósticos que se han perdido en el largo camino de las dos últimas legislaturas, y cuando lo cierto es que seguimos teniendo la mayor tasa de paro de España y que solo el pasado año aumentó en un 12,5%, o sea, unos 32.000 parados más.
Por otra parte, el presidente del Ejecutivo regional se ha despachado con una nueva perogrullada. Porque ha dicho que «no hay ningún sector en Canarias que pueda sustituir al turismo como principal motor económico del Archipiélago». Por supuesto. ¿Es que alguien le ha dicho lo contrario? Pero una cosa es ser el motor principal, y qué duda cabe que lo es, y otra muy distinta es ser el único motor. Porque lo que le vienen diciendo desde las organizaciones empresariales es que hay otros «motores», como el de la industria, la agricultura y el comercio, entre otros, que también deben ser activados para que puedan ayudar al principal a sacarnos de esta situación. Lo que le han dicho claramente es que hay que diversificar la economía y no centrarse en un único sector. Lo que decimos todos es que se necesita el desarrollo del tejido industrial de las islas porque su actividad genera puestos de trabajo de larga duración. Y porque el turismo en solitario, por mucho que nos intente hacer creer lo contrario, es incapaz de absorber todo el empleo que se ha destruido hasta ahora en Canarias.



