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El Congreso de los Diputados ha celebrado esta mañana la ya tradicional ceremonia de homenaje a las víctimas del terrorismo, en la que el presidente de la Cámara, Jesús Posada, ha leído una declaración institucional donde se ha rechazado explícitamente «cualquier intento de equiparación moral y política entre víctimas y verdugos». El mensaje, tras el que se ha guardado un minuto de silencio, también ha reafirmado en nombre de la sociedad democráctica española «nuestra determinación a vencer inexorablemente a cualquier forma de terrorismo» y la «condena radical y sin paliativos a cualquier acto terrorista».
Extenso ha sido el reconocimiento a los familiares de las víctimas, «ejemplo de fortaleza, de valentía y altura de miras», ha subrayado Posadas; también el que se ha brindado a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y a las Fuerzas Armadas y además el que se ha dirigido en general a los españoles por haber «sabido resistir a este asedio». «No nos hemos plegado a las exigencias de los asesinos ni admitido que pudieran defernder sus posiciones políticas con la fuerza de las armas», ha elogiado el presidente de la Cámara.
El hemiciclo del Parlamento ha sido escenario de este acto, donde se han dado cita numerosos diputados y senadores, aunque no los representantes de Amaiur, que ha desarrollado un acto paralelo en Guernica, donde se ha criticado que el memorial celebrado en Madrid no haya sido en recuerdo de «todas las víctimas».
Amaiur se ha referido especialmente a aquellas que han sufrido «vulneraciones» a manos de las fuerzas de seguridad en su lucha contra ETA, en palabras pronunciadas por su portavoz en el Congreso, Xavier Mikel Errekondo, el mismo que se desmarcó el martes del resto de las fuerzas políticasal considerar que las detenciones en Francia de dos presuntos etarras el mismo día suponían «un paso» del Gobierno que va «en la dirección contraria» a la resolución de lo que llaman «el conflicto».
Protagonistas del homenaje han sido los familiares de las víctimas que han acudido al Congreso, aunque ha sido significativa la ausencia por segundo año consecutivo del principal colectivo de víctimas, la AVT. Su máxima representante, Ángeles Pedraza, explicó que habían declinado la invitación porque, una vez más, en el homenaje no se da la palabra a ninguna víctima. La no presencia de la AVT coincide también con la reciente sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que ha legalizado Sortu, decisión duramente criticada por las asociaciones de víctimas. Tampoco han estado en el Congreso Voces contra el Terrorismo en protesta por «humillación» que, a su juicio, ha supuesto esa legalización de Sortu realizada con el «beneplácito indirecto» del Gobierno.





