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Los trabajadores de la empresa palentina acogen la decisión con «incertidumbre»
Los 314 trabajadores de Seda Solubles no volverán mañana a la Plaza Abilio Calderón de Palencia, donde cada jueves de los últimos dos meses se han concentrado ante la sede de los juzgados para pedir al titular del Mercantil la venta de las unidades productivas de la empresa cafetera. El juez, en un auto firme y sin posibilidad de recurso, ha denegado la venta al considerar que «sigue sin acreditarse qué beneficio reportaría para todos los acreedores, incluidos los trabajadores».
Comienza una espera que puede durar meses hasta que se resuelva el futuro de la compañía, sometida al control de los administradores concursales una vez que la familia Serrano fue apartada de la gestión por el mismo juez que ahora deniega la venta de las factorías y la maquinaria. Una decisión que los trabajadores acogen con «tristeza e incertidumbre», ya que la habían depositado sus esperanzas en que una de las empresas interesadas hiciera efectiva la compra.
Y es que Seda Solubles es una empresa rentable, como lo demuestra el hecho de haber recuperado la cartera de clientes y la confianza de proveedores perdida en los últimos meses del año pasado, cuando sin dinero para pagar la luz y el gas la producción se detuvo y la plantilla se fue a casa. A primeros de 2012, un préstamo de nueve millones de euros aportado a partes iguales por la Junta y algunos bancos acreedores permitió reanudar la producción, pero con una fecha límite para la devolución: el 23 de junio.
Así las cosas, el plazo ya ha vencido, el dinero no ha podido devolverse porque no hay liquidez, y la Junta de Castilla y León ya ha comunicado a la administración concursal que acudirá a la ejecución hipotecaria para recuperar los 4,5 millones de euros que prestó hace unos meses. De momento, los bancos no se han pronunciado. El Comité de Empresa reconoce que no sabe cómo afectara a la plantilla, ni qué pasará a partir de ahora con la apertura de un hipotético convenio de acreedores. «Nadie nos garantiza nuestros puestos una vez pasadas las vacaciones y teniendo en cuenta además que tenemos que negociar un nuevo ERE porque el actual concluye ahora».





