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Siguiendo una tendencia de la que se han beneficiado títulos como «Eva», «Los ojos de Julia» o «El orfanato», el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges vuelve a mirar de puertas hacia dentro y abrirá su 45 edición colocando en la parrilla de salida inaugural una producción local.
En este caso, la elegida para alzar el telón el 4 de octubre es «El cuerpo»,ópera prima del realizador barcelonés Oriol Paulo e inquietante thiller protagonizado por José Coronado, Hugo Silva y Belén Rueda. «Tenemos un gran cine fantástico, muy apreciado en el extranjero», subrayó ayer el director del festival, Ángel Sala, durante la presentación de una programación en la que también destacan otras producciones catalanas como «Insensibles», fábula fantástica sobre la Guerra Civil firmada por el debutante Juan Carlos Medina; y «El bosc», cinta en la que Óscar Aibar adapta para la gran pantalla un relato de Albert Sánchez-Piñol.
«Cosmópolis»
Las nuevas promesas del cine catalán se medirán en la sección oficial con directores consagrados como el canadiense David Cronenberg, quien presentará en Sitges su adaptación del «Cosmópolis» de Don DeLillo; el francés Leo Carax y la aplaudida «Holy Motors»; el asiático Tsuki Hark, creador de «Flysing Swords of Dragon Fate·; la estadounidense Jennifer Lynch, a vueltas con los asesinos en serie en «Chained»; y el también norteamericano Scott Derrickson, responsable de la paranormal «Sinister».
«Sí que es verdad que en tiempos de crisis el género fantástico tiene más fuerza, ya que es una forma de evasión, pero con crisis o sin ella, el género lleva ya unos años muy fuerte», recordó Sala sobre una programación que se adentra también en el fatalismo del fin del mundo -el Apocalipsis es, de hecho, la imagen del festival- con títulos como «The Day», de Douglas Aarniokoski, y «Doomsday Book», de los coreanos Kim Jee-wong y Yim Pil-Sung. «Si lees los periódicos, realmente parece que se vaya a acabar el mundo», relativizó Sala.
Por si acaso, mejor no perder el tiempo y aprovechar bien el tiempo, ya sea para abrir nuevas ventanas hacia la fantasía televisada de las series de la BBC o reivindicar «Reservoir Dogs» justo cuando se cumplen 20 años de su estreno en Sitges y colocar la célebre cinta de Tarantino como punto de partida de una nueva reflexión sobre el cine de culto.






