Deja en el aire la organización del evento que reunirá a 12.000 personas
La ciudad de Alicante se prepara para acoger, el próximo 4 de agosto, la cuarta edición del Sun Festival, un evento que reunirá a cerca de 12.000 personas para disfrutar de una intensa jornada de música electrónica y house, en la que participarán cerca de 30 DJ’s y artistas internacionales.
La organización ha firmado un contrato con Aguamarga, la sociedad que gestiona el complejo cinematográfico de Ciudad de la Luz, para celebrar el festival en sus instalaciones, en un espacio abierto que no interferirá en la actividad de los platós.
Las tres ediciones anteriores se celebraron en la zona Volvo del puerto de Alicante. Sin embargo, los empresarios hoteleros de la zona pidieron al Ayuntamiento que buscara un emplazamiento alternativo, para evitar la molestia que podía ocasionar a sus clientes la concentración de más de 10.000 personas durante el evento.
El acuerdo alcanzado para celebrar esta nueva edición en Ciudad de la Luz ha contado con el respaldo del Ayuntamiento, pues atendía así la petición de los hoteleros y preservaba la continuidad de un certamen que tiene un importante impacto económico para la ciudad.
Sin embargo, el director general de Ciudad de la Luz, José Antonio Escrivá, comunicó la semana pasada a Aguamarga su rotunda negativa a que el festival se celebre en los terrenos del complejo cinematográfico. Todo ello, cuando se ha iniciado ya la venta anticipada de las entradas y en la propia página web del Sun Festival se anuncia su convocatoria en Ciudad de la Luz. Fuentes oficiales de la empresa pública del Consell indicaron ayer que esta cuestión está en manos de su «departamento jurídico».
Impacto económico
Uno de los socios promotores del evento, Lalo Díez, explicó ayer a ABC que, tras tener conocimiento del veto planteado por Escrivá, ha solicitado al Ayuntamiento que medie entre Aguamarga y la empresa pública Ciudad de la Luz para alcanzar un acuerdo. «Con la situación económica tan difícil que estamos atravesando», declaró Díez, «no creo que la ciudad de Alicante pueda permitirse prescindir de un evento que crea 300 empleos directos, el 80% de ellos para jóvenes, e involucra a cerca de 30 empresas, lo que supone un impacto económico muy importante». Lalo Díez recordó que la organización tiene un contrato firmado con Aguamarga y expresó su confianza en que el festival se podrá celebrar.



