Las claves
Portugal y República Checa inauguran este jueves los cuartos de final de la Eurocopa 2012. Los lusos, con Cristiano Ronaldo a la cabeza, parten como favoritos tras su solvente clasificación en el llamado grupo de la muerte y su victoria ante Holanda, actual subcampeona del mundo. Cristiano Ronaldo volverá a ser el hombre objetivo de los portugueses. Tras un inicio dubitativo, el astro del Real Madrid destapó el tarro de las esencias ante la Oranje. Otra buena actuación ante los checos y la clasificación para las semifinales catapultaría de forma definitiva a CR7.
Por su parte, la República Checa llega al partido también en línea ascendente tras el varapalo que supuso caer goleados en la primera fase ante Rusia (4-1). Dos victorias consecutivas ante Grecia y Polonia les dejaron como campeones del Grupo A. En su debe, la ausencia casi segura de Tomas Rosicky, su gran estrella junto al guardameta Peter Cech. Bilek, seleccionador checo, ya ha advertido que no le importará adoptar una táctica defensiva y buscar el contraataque para intentar alcanzar las semifinales del torneo continental.
Atención a...
Jiracek. Dos tantos en tres partidos hacen de Jiracek el pichichi de los checos junto a Pilar. Su nombre siempre aparece asociado al de la leyenda checa Pavel Nevded, pero él huye de las comparaciones. Es el motor del equipo de Michal Bilek. Sin él, la creación está huérfana. Parece llegar justo de gasolina.
Cristiano Ronaldo. El delantero luso encabeza la clasificación de mejor jugador del torneo por delante del canario David Silva. Cristiano dispara más que nadie. Para marcar sus dos goles ha probado con la portería en trece ocasiones. Es, sin duda, el hombre más imprescindible del esquema de Paulo Bento. Ha disputado todos los minutos de la Eurocopa, y ha recibido siete faltas.
Antecedentes
Históricamente, ambas selecciones se midieron hace cuatro años en la primera fase de una Eurocopa en Austria y Suiza con triunfo luso por 3-1. Ronaldo y Ricardo Quaresma, que integran la actual selección portuguesa, y Deco anotaron los tantos de la victoria.
En la misma competición de 1996, los checos ganaron 1-0 con un soberbio gol de vaselina de Karel Poborský, que tumbó en los cuartos de final a un combinado liderado entonces por los legendarios Luis Figo y Rui Costa.







