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El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Valencia, Miguel Domínguez, reiteró ayer la necesidad de contemplar sanciones para prostitutas y clientes en la futura ordenanza reguladora de la prostitución en la ciudad y con el fin de eliminar su presencia en las calles y evitar problemas a los vecinos que ahora mismo afecta especialmente a los de Velluters.
El borrador de este documento establece «sanciones tanto para los clientes como para las prostitutas» porque «ésta sería la fórmula para retirarlas de la calle y evitar molestias a los vecinos». «Si hay quejas, se han de solucionar. Se ha de dar a la Policía un instrumento para actuar con la gente que está en la calle molestando a los vecinos», argumentó Domínguez.
El concejal se reunió ayer con el jefe de la oposición municipal, el portavoz socialista, Joan Calabuig, quien se mostró satisfecho por el encuentro y reclamó un plan orientado a las mujeres que ejercen la prostitución, para lograr su reinserción social si dejan esta actividad. Igualmente, Joan Calabuig ha reclamado inspecciones y sanciones a los locales donde se ejerce la prostitución para asegurar «que se cumple con la normativa y evitar la ilegalidad».
Los vecinos siguieron con sus movilizaciones y ayer medio medio centenar se concentraron en la plaza del Ayuntamiento de Valencia para protestar contra la prostitución callejera que sufren en su barrio. Acompañados de pitos y con varias pancartas en las que podía leerse: «Velluters sin prostitución», los vecinos confirmaron que están preparando carteles que colgarán en los edificios donde se ejerce de manera ilegal la prostitución.





