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Se cansa Feijóo de repetir, día sí y día también, que el adelanto de comicios en Galicia no está —ni ha estado hasta el momento— en su agenda electoral. Pero desde las filas del PSdeG continúan vaticinando el futuro con respecto a las próximas decisiones que va a tomar el presidente de la Xunta, esto es, un adelanto electoral presumiblemente para finales de septiembre o principios de octubre. Sin embargo, y por ahora, el titular del Ejecutivo gallego asegura que cumplirá los plazos, si bien su objetivo no pasa «por revalidar el mandato, sino ser útil durante el ejercicio», aclaró recientemente. Y de hecho, Feijóo eludió una posible tentativa de adelanto electoral en 2011 cuando los sondeos le pronosticaban una victoria histórica, y lo hizo porque no quiso caer en «el ventajismo político», explicó.
Pero los rumores persisten en la casa del socialismo gallego, rumores creados por la propia cumbre del PSdeG con el objetivo de desviar la atención de los problemas internos que actualmente atraviesa una formación más partida que unida que estalló tras la celebración de los congresos provinciales. Unos cónclaves que mostraron las asperezas, las enemistades e incluso los exabruptos más duros entre compañeros de un mismo grupo.
«Ese es un payaso», decía el alcalde de Vigo, Abel Caballero, en referencia a su homólogo en Caldas, Juan Manuel Rey en medio del congreso provincial del PSOE en Pontevedra. Se refería así a un militante del propio partido que se atrevió a sospechar de los entresijos realizados por la ciudad olívica para buscar acuerdos que potenciaran la figura de Santos Héctor (edil vigués y actual secretario provincial) de cara al cónclave pontevedrés. «Acuerdos a cualquier precio», sentenciaba la semana pasada Rey, que dejaron fuera al diputado y ex secretario de Organización en la provincia durante la época de Modesto Pose, Luis Piña.
Pese a que los apoyos de Piña fueron vitales para Héctor, Pose se encaró con Caballero
Primarias, en duda
«El partido tendrá que tomar una decisión analizando si conviene este proceso»
La afirmación hace peligrar la convocatoria de primarias a la que se comprometió Vázquez, toda vez que sus apoyos en la Comunidad han disminuido a medida que se celebraban los congresos en las cuatro provincias gallegas. Una posible alianza Vigo -Lugo podría hacer peligrar el puesto del líder socialista de cara a la Presidencia de la Xunta, algo que Vázquez solucionaría retrasando las primarias.
La única oportunidad de «Pachi» pasa por asegurarse los apoyos de Ourense —a pesar de no contar con los de la ciudad, controlada por Francisco Rodríguez, crítico a la dirección de Santiago— y La Coruña, con su aliado Francisco Caamaño, casi descartado por completo de cara a la pugna en las elecciones internas después de perder parte del apoyo coruñés tras el cónclave. Caballero, unido a Besteiro —o Blanco si logra salir airoso de la «operación Campeón»—, son los claros candidatos a día de hoy para una lista alternativa.
21 de julio, cita clave
Será en el Comité Nacional —citado para el próximo 21 de julio— cuando se convoquen las primarias oficialmente si todo sigue su curso, a expensas de que el Comité Federal de el visto bueno a la fecha. A partir de ahí, y desde la apertura del proceso hasta la votación, el partido tendrá 45 días para organizar los comicios, si bien el plazo de presentación de candidaturas contará con un mínimo de 15 días y máximo de 20.
Las primarias se esperan bajo promesa firme de Vázquez al inicio de los congresos provinciales, el mismo que en su día le aseguró a Caballero —en una especie de acercamiento tácito para lograr apoyos vitales, que al final se rompió en el congreso de Pontevedra— la derogación de la Ley del Área Metropolitana de Vigo si alcanzaba la Xunta, y el mismo que instauró el lema de «un hombre, un cargo» a la vez que hacía la vista gorda ante los pluriempleos de Carmela Silva.





