«No sobreviven los proyectos con mayor respaldo económico, sino los que se afianzan gracias al tesón y al trabajo colectivo»
Sebastián Heras Romero es director y fundador de los Cursos Nacionales de Música «Diego Ortiz· desde 1994, Y junto a Consuelo Díez y la Asociación Amigos de la Música de Castilla-La Mancha, es uno de los artífices del Festival Internacional de Música de La Mancha, que este año cumple su décimo novena edición en un momento de grandes recortes para el mundo de la cultura y de la música en particular. En la trayectoria profesional de Sebastián hay también que destacar los más de veinte años como director de la Banda Sinfónica y de la Escuela Municipal de Música de Quintanar de la Orden, donde ha logrado formar una cantera de jóvenes músicos.
-En circunstancias como las actuales, ¿cómo pueden sobrevivir estas actividades educativas y musicales? -Sobre todo a base de imaginación y el esfuerzo colectivo por parte de los organizadores, profesores, formaciones musicales, etcétera, que en un ejercicio de austeridad son un referente para las propias administraciones. No sobreviven los proyectos que cuentan con mayor respaldo económico, sino los que se afianzan gracias al tesón y al trabajo de un equipo de personas. Pero aún siendo auténticamente altruistas, el futuro de estos cursos de música pasa necesariamente por un mayor apoyo económico, tanto institucional como privado, que cubra el hueco dejado actualmente por falta de ayudas.
-¿Se puede hablar de desplome cultural?
-Hay que ser comprensivos, dar ejemplo, pensar en los demás, y esperar a que vengan mejores tiempos. La cultura, como la música, es un gran tesoro que debemos salvaguardar. Gracias a la cultura el individuo tiene más opciones a la hora de pensar y desarrollarse intelectualmente, y como persona. Un pueblo sin cultura es un pueblo sin inquietudes, sin historia y sin futuro.
-¿Qué destacaría de la próxima edición y de todo este milagro musical?
-Creo en el milagro, en el sentido literal de la palabra, pero sobre todo en que hay personas con ganas e ilusión, y que a pesar de las dificultades, cada año se recoge el fruto del trabajo y del esfuerzo para mantenerlo vivo. El Festival tiene un sentido ligado a los cursos y viceversa, cuando se han intentado otros ensayos o formulas el resultado ha sido insatisfactorio. Pedagogía y difusión musical han de caminar por el mismo sendero para acercar la música a todos y crear nuevos públicos. Aquí radica el auténtico milagro musical de nuestros Cursos y la posibilidad de contar hoy con uno de los Festivales más reconocidos nacional e internacionalmente.







