En Vídeo
En imágenes
La sentencia considera que no ha sido posible obtener una «hipótesis fáctica con suficiente grado de fiabilidad como para considerar que alcanza el grado de certeza probatoria»
La Audiencia Nacional ha absuelto al etarra Jesús Martín Hernando, «Txus», del asesinato a tiros en mayo de 1997 de un miembro de la Guardia Civil de Ciérvana (Vizcaya), al estimar que hay discrepancias entre el reconocimiento que hizo un testigo protegido del acusado con sus características físicas.
Así lo ha acordado la sección segunda de la sala de lo penal de este tribunal en una sentencia notificada este lunes en la que considera que no ha sido posible obtener una «hipótesis fáctica con suficiente grado de fiabilidad como para considerar que alcanza el grado de certeza probatoria» requerido para condenar al acusado como autor del asesinato del guardia civil José Manuel García Fernández.
Existe una «importante e irresoluble» discrepancia en las características físicas
Para el tribunal, existe una «importante e irresoluble» discrepancia entre las características físicas de la persona que reconoce en fotografía el testigo protegido 17-Q -que presenció los hechos y persiguió al etarra-, con las características físicas generales descritas «con un alto grado de uniformidad» por la totalidad de los testigos presenciales.
La sala, formada por los magistrados Fernando García Nicolás, Ángel Hurtado y Enrique López, detalla que todos los testigos describieron a la persona que disparó como un hombre «de entre tamaño medio a superior a lo normal», de entre 1,70 a 1,80 metros, lo que coincide con el reconocimiento que hizo el testigo tras el atentado.
Identificó al acusado «en un porcentaje muy alto sin estar seguro al cien por cien»
Además, la pericial médico forense confirma que la estatura de la persona que disparó era de entre 1,70 y 1,80 metros tras el análisis de la trayectoria del proyectil que mató al agente. Tampoco considera el tribunal que la anotación manuscrita por Martin Hernando con la matrícula del coche del agente -hallada en el piso franco que empleaba el «comando Vizcaya»- aporta «muy poco en si mismo desde el punto de vista probatorio».





