En Italia no se habla de otra cosa: En los periódicos, en debates televisivos y en la calle todo el mundo se pregunta si la selección española se pondrá de acuerdo con la de Croacia para empatar 2-2, un resultado que clasificaría a los dos países, dejando fuera a Italia. Los italianos viven con permanente sospecha porque, además de estar habituados a los amaños de su calcio, no olvidan que en junio del 2004, en la Eurocopa de Portugal, con los “azurri” entrenados por Giovanni Trapattoni, hoy seleccionador de Irlanda, Dinamarca y Suecia empataron 2-2, resultado polémico que dio mucho que hablar porque clasificó a las dos selecciones nórdicas, dejando eliminadas a Italia y Bulgaria.
Encuesta sobre el «biscotto»
El culebrón es tal que, además de llenar páginas y páginas de los periódicos, con infinidad de comentarios también en televisión, se hacen incluso encuestas. Por ejemplo, en el primer periódico deportivo, «La Gazzetta dello Sport», pregunta en su encuesta: “¿Entre España y Croacia habrá “biscotto”, es decir 2-2 y clasificación para ambas?” El número de lectores que respondió, en la tarde del domingo, era de 12.200: El 52% afirmaba que no habría «biscotto», mientras el 47% cree que sí habrá acuerdo entre España y Croacia”.
La expresión “hacer el biscotto (galleta)”, es decir, amañar un partido entre dos equipos que se benefician del resultado a costa de un tercero, procede de la jerga de la hípica. Cuando se quería trucar una carrera, al caballo se le ofrecía una galleta en la que se habían mezclado sustancias prohibidas para condicionar su prestación, ya fuera en positivo o en negativo. Se habla también de tarta o pastel para el caso de quien permanece atrapado entre dos contendientes, como sucede para la crema entre dos capas.
Así, pues, «biscotto» es hoy la palabra más utilizada en Italia. Tanto que incluso a turistas españoles, según nos han confesado algunos de ellos, cuando entran a una tienda, bar o restaurante, se les pregunta si habrá amaño en el partido contra Croacia.
Grandes elogios a España
En general, como refleja la encuesta de la «Gazzetta» se cree que se impondrá la deportividad y el de España-Croacia será un partido sin sombra de sospechas. En cualquier caso, la ocasión ha permitido que desde Italia se hagan los más grandes elogios hacia la selección española, comenzando por el seleccionador Cesare Prandelli. “De ningún modo España pensará en ponerse de acuerdo con Croacia. Son los campeones de mundo y desde hace diez años exportan un fútbol nuevo, espectacular y divertido. Todos queremos copiarles, ¿cómo podemos pensar que hagan un “biscotto”? Otras selecciones quizás lo han hecho, pero España es diversa”, sentencia Prandelli.
El vicepresidente de la Federación italiana de fútbol, Demetrio Albertini, que jugó en el Atlético de Madrid y Barcelona, recuerda sus tiempos en España para elogiar al fútbol español: “Nunca, repito, nunca, he escuchado en el vestuario una frase que indujera a pensar en el amaño de un partido. Conozco –añade Albertini- a los jugadores españoles y son honestos por tradición. Para nosotros, italianos, es comprensible pensar mal porque nos hemos sido quemados (con la corrupción por amaño de partidos) y es normal que se hable. Pero quien conoce a Del Bosque y a los jugadores sabe que contra Croacia será un partido de verdad”. Por cierto, sobre Del Bosque, para confirmar su honestidad algunos medios italianos recordaban que el seleccionador español es definido como “el brazo incorruptible de Santa Teresa”.
El «Corriere della Sera», en un amplio reportaje, daba “cinco buenas razones por las que España jugará un partido de verdad” contra Croacia. “La imagen que todo el fútbol español se ha construido en estos años es la de un movimiento que desea vencer con espectáculo. Esto es así con la selección y también con los clubs, con el Real Madrid y Barcelona a la cabeza. Un 2-2 con sospecha de “biscotto” sería un golpe durísimo para un movimiento admirado por todos”. Concluye el Corriere destacando que “Del Bosque es incorruptible”, al tiempo que recoge esta declaración de Xavi: “España juega siempre para ganar”.
El «biscotto» divide a Buffon y Lippi
De todas formas, el dichoso “biscotto” divide también a algunos ilustres del calcio italiano. El portero y capitán de la selección, Gianluigi Buffon, considera que conjeturar en un empate 2-2 de España y Croacia es cosa de “mediocres, y así lo argumenta incluso en Facebook. En cambio, el exseleccionador Marcello Lippi, hoy entrenador en China, no cree en las garantías que dan los españoles. “Desde siempre, los equipos que juegan estos partidos, en las vísperas dicen: “¿Cómo os permitís el hablar ciertas cosas?”; después en el campo hacen sus propios intereses, y llegan al resultado que les es más favorable”, afirma Lippi, quien además aprovecha para poner una banderilla a España: “En la última jornada de su campeonato el Villareal ha descendido de categoría porque dos equipos han logrado un resultado favorable para ellos; por tanto, el amaño también lo hacen los españoles…”.
La superstición de viejo Trap
En cualquier caso, antes que pensar en el “biscotto” los italianos quizás deberían vencer sus miedos y pensar en ganar a Irlanda. Pero esa es otra historia, llena también de supersticiones y palabras al viento, porque en medio está un personaje popular y único como Giovanni Trappatoni, el viejo Trap, quien a sus 73 años colecciona un brillante historial: Ha sido campeón en cuatro campeonatos o Ligas distintos: Italiano, Alemán, portugués y austriaco. Il Trap tiene ya preparada el agua bendita que le suministra en un frasco su hermana monja. Con esa agua regará el césped del estadio de Poznan convencido de que así puede aguar la fiesta del pase a cuartos a sus connacionales. Lo ha dicho sin medias tintas su segundo y asistente Marco Tardelli, tan supersticioso como Il Trap, que se ponía una estampa con el santo de su devoción en las espinilleras. Así metió un gol inolvidable a Alemania en el Mundial de España en el 82. Tardelli dice que si Irlanda gana a Italia exultará porque se juegan “el orgullo”, aunque reconoce que se quedaría “triste por la derrota de Italia”. Il Trap asiente. Sin duda, es el momento de los supersticiosos y del “biscotto”, casi una costumbre nacional.






