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Su llegada a Bruselas en 2014 restaría un escaño a Izquierda Socialista
El exsecretario general del PSPV Jorge Alarte sigue buscando su sitio. Tras perder el congreso nacional contra el actual líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, Alarte decidió renunciar a la portavocía del grupo socialista en las Cortes -cargo que en la actualidad recae en el ilicitano Antonio Torres-. Apartado de la primera línea del partido desde entonces, el futuro a medio plazo de Alarte podría pasar por Bruselas.
Según fuentes próximas a Blanquerías, Alarte ha trasladado a la dirección nacional del PSPV su deseo de convertirse en eurodiputado en las próximas elecciones europeas. Una pretensión que tiene muchas opciones de recibir el visto bueno de su sucesor, Ximo Puig, partidario de integrar al sector identificado con Alarte y de buscar salidas a sus principales referentes.
Las próximas elecciones al Parlamento Europeo se celebrarán en 2014 -las legislaturas europeas duran cinco años-, por lo que Alarte podría así dejar su escaño en las Cortes Valencianas antes incluso de que acabe el actual mandato, que siempre que no medie un adelanto electoral expirará en 2015.
Perelló o Andrés
La llegada del exsecretario general del PSPV al Parlamento Europeo supondría inevitablemente la salida de uno de los dos socialistas valencianos que en la actualidad ocupan escaño en Bruselas. Se trata de Andrés Perelló -antiguo «número dos» en las Cortes del predecesor de Alarte, Joan Ignasi Pla- y Josefa Andrés. Ambos militan en la corriente Izquierda Socialista y han mantenido importantes diferencias con Alarte.
El de europarlamentario sería poco menos que un «retiro dorado» para el exsecretario general del PSPV. Los miembros del Parlamento Europeo perciben unos ingresos de hasta 84.000 euros al año, y cobran también importantes dietas por los desplazamientos desde sus paíse de origen.
Antes de medirse a Puig en el congreso nacional del PSPV celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Alicante (UA), Alarte ya había pulsado otras opciones de lograr una salida digna para renunciar a su pretensión de aspirar a revalidar el cargo. Una de ellas pasaba por convertirse en diputado nacional en las pasadas elecciones generales -una opción que se barajó antes de la debacle de las autonómicas, pero que luego se desechó-, y la segunda por hallar acomodo en Ferraz como miembro del comité federal, a cambio de dejar la secretaría general del PSPV y promocionar a uno de sus afines.
Sin embargo, ninguna de estas vías cuajó, y Alarte se presentó al congreso para perder frente a Puig.





