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Los socialistas incrementaron su deuda en cinco millones en la etapa de Alarte, y estudian cerrar las sedes de distrito en Valencia para ahorrar
El PSPV no atraviesa precisamente su mejor momento financiero. La situación, que se prolonga en el tiempo desde hace varios años, se agravó notablemente en la etapa de Jorge Alarte al frente de los socialistas valencianos, y podría forzar a la formación del puño y la rosa a adoptar medidas drásticas en la Comunidad.
Según fuentes del partido consultadas por ABC, la deuda del PSPV con las entidades financieras asciende en la actualidad a 10 millones de euros. Cabe tener en cuenta que la deuda global del PSOE en toda España es de 42 millones de euros, según las mismas fuentes, por lo que la federación valenciana aporta prácticamente el 25% de la deuda del partido. Es decir, uno de cada cuatro euros que deben los socialistas es atribuible a la gestión de los últimos inquilinos de la calle Blanquerías.
En este sentido, el paso de Alarte por la secretaría general del PSPV resultó seriamente gravoso para las finanzas del socialismo valenciano. De los diez millones de euros que adeuda el PSPV a los bancos, la mitad, algo más de cinco millones de euros, se generaron durante los apenas cuatro años de mandato del exalcalde de Alaquàs. Los motivos fueron varios. Por un lado, el empeño de Blanquerías en abrir nuevas sedes para las ejecutivas provinciales donde ya existían las autonómicas. Sedes que, como en el caso de Valencia, supusieron un importante gasto en reformas, además de alquileres.
Caída de los ingresos
Pero el PSPV también se endeudó con su fuerte apuesta por la publicidad para dar a conocer a su candidato. Alarte protagonizó campañas en autobuses, mobiliario urbano y hasta salas de cine, incluso fuera del periodo electoral. La campaña no dio resultado -los socialistas valencianos cosecharon el peor resultado de su historia en la Comunidad-, pero agravó de manera notable el endeudamiento.
Cabe recordar que, tras dimitir como alcalde de Alaquàs para centrarse en su cargo orgánico, Alarte comenzó a cobrar un sueldo del partido, prácticamente equivalente al de un conseller. También la nómina de su secretaria de Organización, Elena Martín -hoy portavoz municipal en Alicante- salía de las arcas de la federación socialista valenciana.
Todo ello, en un contexto de caída en picado del censo que provocó que, pese al alza en las cuotas -precisamente uno de los motivos de esta «fuga»-, los ingresos del PSPV por aportaciones de los militantes se hundieran.
Amortizar la sede
Para intentar paliar esta situación, la nueva dirección del PSPV está valorando tomar medidas drásticas. Según confirmaron fuentes próximas a Blanquerías, los socialistas valencianos estudian cerrar las agrupaciones de distrito que existen en la actualidad en la ciudad de Valencia (trece sedes para 17 distritos), y trasladar la sede de todas ellas al edificio donde hoy tiene su cuartel general la ejecutiva provincial -por la que pugnan José Luis Ábalos y Toni Gaspar-.
Curiosamente, el PSPV había valorado hasta hace unas semanas la posibilidad de cerrar la sede provincial, infrautilizada al encontrarse muy cerca de Blanquerías, y que supone un gasto de 1.200 euros más IVA en alquiler cada mes. No obstante, la nueva dirección apuesta por amortizar la reforma acometida en el inmueble para abrir la citada sede provincial, que costó 150.000 euros (35.000 solo en la última adecuación que tuvo que acometerse). Así, la mejor opción,sde según las mismas fuentes, pasa por el traslado a sus dependencias de la sede de todos los distritos de Valencia ciudad.





