Cuando cada equipo ha disputado ya sus dos primeros partidos en la Eurocopa 2012, muchas de las conclusiones que se pueden sacar resultan casi definitivas. A falta de una jornada para que se resuelvan los cuatro grupos de la primera fase, esto ha sido lo mejor y lo peor de la segunda jornada en Polonia y Ucrania:
Lo mejor:
El olfato de Mario Gómez: Al gigante alemán de origen granadino se le puede reprochar su peinado estilo «Grease», pensado quizá para acompañar sus características de delantero centro clásico, pero no se puede poner ni una pega a su capacidad goleadora. Tras acallar las críticas con su gol en el partido ante Portugal, «Super Mario» se desató y le hizo otros dos más a Holanda, el primero de ellos tras una gran maniobra para quedarse solo ante Stekelenburg. Joachim Low y Alemania respiran más tranquilos con su ariete en estado de gracia.
Torres responde con goles: Tras días de polémica por la elección de Del Bosque de jugar ante Italia sin un «9», y de críticas a Torres por las ocasiones que malogró en los minutos que disputó ante los italianos, el seleccionador apostó por el delantero madrileño desde el inicio en el envite contra Irlanda y éste respondió. Y de forma casi inmediata. Su zapatazo abrió la lata irlandesa y el tarro de las esencias español, por lo que se le perdona que también de forma inmediata se llevase la mano a la oreja de modo reivindicativo.
Francia e Inglaterra ejercen por fin de favoritos: Olvidado el soporífero partido que ingleses y galos nos regalaron en la primera jornada, unos y otros despertaron por fin en la segunda para conseguir sendas vistorias que encarrilan su clasificación para los cuartos de final. Francia sigue en construcción pero la obra de Blanc está cerca de culminar, lo que les convierte en alternativa a los grandes favoritos. Inglaterra, pese a las bajas, sigue contando con individualidades a tener muy en cuenta. Incluso su portero ha decidido vestirse por fin de forma decente. Ya hay que espiar a ambos, pues su grupo se cruza con el de España.
El asombroso «tiqui-taca»: Fue ante uno de los equipos más flojos del torneo, pero el baile de la Roja en su segundo partido tiene ya encandilada a media Europa y acongojada a la otra media. Los de Del Bosque pulverizaron el récord de pases en un partido con los más de 800 que perpetraron ante Irlanda. En la primera parte sirvieron básicamente para desesperar a los de Trapattoni, que no olieron la pelota, y en la segunda se tradujeron en la mayor goleada del torneo. Solo queda por comprobar si, como ya hizo Italia, habrá equipos capaces de cortocircuitar el juego de los pequeños españoles.
Los aficionados ucranianos y franceses: Ha sido una de las imágenes del torneo. El aguacero que se desató sobre el estadio de Donetsk mientras los galos entonaban 'La Marsellesa' mandó a los futbolistas al abrigo de los vestuarios y giró todas las cámaras de televisión hacia las gradas. Allí, los valientes que no se arrugaron ante el torrente de agua y el impresionante aparato eléctrico de la tormenta, lejos de mostrar caras de fastidio, dieron una lección a Europa y al mundo sobre cómo deberían tomarse este tipo de inconvenientes.
Lo peor:
Irlanda y Suecia, eliminadas: En solo dos partidos irlandeses y suecos han visto sellado su destino en este torneo. Los de Trapattoni entraban en las quinielas de los primeros eliminados por su condición, siempre a priori, de «cenicienta» y su coexistencia en el grupo C con España e Italia. Más le costará aceptarlo a Ibrahimovic y sus compañeros de selección. Tuvieron contra las cuerdas a Ucrania en el debut y a Inglaterra en el segundo partido y no supieron amarrar los puntos.
El pique de Cristiano: Quitarse la camiseta del Real Madrid y ponerse la de Portugal se convierte en un calvario para Cristiano. Con los blancos disfruta y bate récords. Con los lusos apenas consigue regatear a la presión de todo un país que nota sobre sus hombros. Su selección batió a Dinamarca y se jugará la clasificación con Holanda pero el crack, atenazado y fallón, no disfrutó la victoria. Lo peor de todo es que en su frustración cargó contra Leo Messi, constante referencia de los hinchas rivales pero sin vela en este entierro.
Italia no aprende: Se le fue la victoria ante España y se le fue también ante Croacia. En otro tiempo, ir por detrás de los transalpinos en el marcador equivalía en 9 de cada 10 casos a una derrota. Parece mentira que esta selección con tanto oficio se haya dejado empatar los dos partidos con una consecuencia muy grave y que se viene repitiendo en las últimas grandes citas: Italia no dependerá de si misma en la última jornada para clasificarse para la siguiente ronda.
Holanda, a un paso del adiós: La subcampeona del mundo partía como una de las grandes favoritas. Van der Vaart explicaba antes del inicio de la Eurocopa que estaban en el momento perfecto, por edad y experiencia, para ganar el título. Dos partidos después, tras perder con Dinamarca y Alemania, los tulipanes están con un pie en el hoyo. Resulta curioso como puede un país, en solo una semana, pasar de un optimismo desbordado a reclamar una revolución en la selección que solo España evitó que conquistara el mundo.
Italia y los silbidos al himno: Nos han calado. Mientras nuestro fútbol asombra en los confines del planeta y la alegría de nuestros aficionados se contagia entre el resto de las aficiones, los italianos nos han señalado nuestro punto débil: algunos aficionados siguen mostrando una vergonzosa falta de respeto por los rivales. La Federación italiana se ha quejado porque durante los acordes del 'Fratelli d'Italia' sonaron pitos desde el sector de la afición española. Una cosa es divertirse, una cosa es animar a la Roja... y otra muy diferente dar la nota.
















