En Vídeo
En imágenes
Roberto Manrique, superviviente de la matanza terrorista de Hipercor, mantuvo ayer un encuentro cara a cara en la cárcel alavesa de Zaballa con Rafael Caride, autor material del que fue el atentado más sangrante de ETA —21 muertos y 45 heridos—, del que el próximo martes se cumple el 25 aniversario. La cita, impulsada por el Ministerio de Interior en el marco de su plan de reinserción de etarras disidentes, dejó «tocado» a Manrique, según explicaba a ABC mientras volvía en tren a Barcelona.
Manrique vio y escuchó a un Caride arrepentido. «Me ha dicho muchos veces que lo sentía, que está tremendamente arrepentido, que aquello fue un error y que tenemos que terminar con esto». ¿Pidió perdón? No como tal, aunque sí a su manera. Caride argumentó que asocia el concepto perdón a la religión, y él se declara no creyente, comunista.
«He visto a un hombre sincero y destrozado», añadió Manrique, quien rehusó darle la mano porque mató a 24 personas. «Lo ha entendido». Caride, condenado a 790 años, se desvinculó de ETA en 2010 junto a otros presos. En marzo de 2011 le escribió una carta a su víctima, que ha servido de prólogo al encuentro de ayer. Manrique, que fue presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), ha recibido críticas de otras víctimas por acceder a este encuentro. Él lo rebate: «son positivos: sirven para dividir a los etarras».



