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El ministro británico de Finanzas, George Osborne, y el director del Banco de Inglaterra, Mervyn King, han anunciado esta noche una inyección de hasta 140.000 millones de libras (unos 170.000 millones de euros) a los bancos para evitar la falta de liquidez y estimular el crédito a las empresas. El paquete de estímulo, anunciado tres días antes de las elecciones parlamentarias griegas, está considerado como una medida de emergencia ante una posible salida de Grecia del euro, y formaría parte de las acciones concertadas contempladas por las autoridades monetarias de las principales economías para ese hipotético escenario.
«No estamos impotentes ante la tormenta de la deuda en la zona euro», ha dicho Osborne durante el tradicional discurso en Mansion House, en el corazón del distrito financiero. «Juntos podemos desplegar nueva potencia de fuego para defender nuestra economía de la crisis en nuestro vecindario, financiación adicional para la familia que aspira a tener una casa en propiedad o la empresa que quiere expandirse», ha dicho ante una audiencia compuesta por lo más selecto de la City londinense.
El mecanismo de crédito se dirige a la economía "no financiera", según ha explicado King
6.000 millones al mes cuando no tengan liquidez
Aunque apoyado por el Gobierno, será el banco central el encargado de gestionar el programa, sin afectar por tanto a la deuda pública. Las entidades bancarias podrán intercambiar de forma temporal activos, como los créditos hipotecarios, por financiación del banco central, a la vez que les inmuniza de la inestabilidad de los mercados internacionales.
Reino Unido paga un 1,7% por sus bonos a diez años, frente al 6-7% de España e Italia
Se trata delúltimo intento de reactivar una economía en recesión, después de la bajada de los tipos de interés y de sucesivas inyecciones de «alivio cuantitativo» por valor de 400.000 millones. Unas medidas que mantienen los bonos de deuda británica a diez años en un interés del 1,7%, frente al 6-7% que pagan España o Italia. En mayo de 2010, los tres países pagaban un tipo de interés similar.
Osborne, que ha defendido con ahínco las políticas de austeridad impulsadas por el gobierno Cameron, ha llegado a afirmar que «quizás Grecia tenga que salir del euro» para que ocurra todo lo que puede salvar a la Eurozona. «Una cosa es segura: si [los griegos] eligen la opción de la salida, la zona euro debe tener preparado un muy buen plan para evitar el contagio», ha dicho Osborne.















