La UEFA opina que Velasco Carballo se atuvo perfectamente al reglamento en el partido inaugural, el Polonia-Grecia. La comisión de arbitraje reflexiona que el colegiado expulsó bien al griego Papastathopoulos, porque la segunda cartulina amarilla, en el minuto 43, fue acertada. El defensa hizo falta siendo el último jugador de su equipo. La Federación Griega de Fútbol criticó aquella tarjeta roja, pero no dijo nada del penalti desperdiciado posteriormente, cuando Velasco echó al portero polaco Szczesny por un derribo claro dentro de su área, en el minuto 69.
El propio Ángel María Villar, presidente de la Federación Española y hombre importante de la comisión arbitral, ya advirtió que la UEFA estaba contenta con la labor del colegiado madrileño. Y no lo decía por una cuestión de patriotismo. Era cierto. La prueba es que el máximo organismo del fútbol continenal le ha concedido el decisivo partido Dinamarca-Alemania, correspondiente a la última jornada del grupo B de la primera fase de la Eurocopa, que se disputará el domingo en la ciudad ucraniana de Lviv (20.45 horas). Si lo hace bien, Velasco Carballo continuará su actuación en la competición.





