La singularidad del Superb Combi Outdoor reside en los elementos plásticos adosados a la carrocería, protecciones que salvaguardan los bajos del familiar más grande de la gama checa de roces y salpicaduras circulando por pistas de mínima dificultad, fundamentalmente.
Al parecer, Skoda lo ofrecerá con todos los motores de la gama, salvo con la serie de bajo consumo Greenline. De este modo, el Superb Combi Outdoor se podrá solicitar con los motores de gasolina TSI de 125 y 160 CV, además de con los diésel TDI de 105 y 140 CV. Todos son turbo y de inyección directa.
A todo ello, el fabricante asegura que la altura de la carrocería no experimenta cambios, lo mismo que la parcela mecánica al completo. Es decir, el Superb Combi Outdoor está lejos de ser un todocamino, por lo que, ante todo, su razón de ser es prioritariamente estética.





