El día en que Cospedal telefoneó al inspector Romaní
El consejero más joven de la Junta (40 cumplidos), el de perfil más ténico, estaba trabajando hace 4 meses en su despacho de altísimo funcionario de Hacienda en Toledo cuando María Dolores de Cospedal, a quien no conocía, lo llamó por teléfono para que fuera su consejero de Hacienda. La sorpresa inicial se tornó ilusión tras hablar con la presidenta y ahora dice que es un «privilegio» trabajar con ella y con los «excelentes» funcionarios de su Consejería. Le dedica tantas horas que prácticamente no ve a sus dos hijos, muy pequeños, a los que antes iba a recoger al colegio o llevaba al parque. Aunque su nueva vida de servidor público implica para él sacrificios económicos y personales muy importantes, está ilusionado con el difícil reto de sacar a la región del pozo de la crisis. Y se lo toma muy en serio, que la cosa no está para frivolidades. Por eso le indigna —dice— que el PSOE «no arrime el hombro» y prefiera presentar una enmienda a la totalidad de los Presupuestos. «Todo el mundo tiene que aportar su granito de arena para que esto mejore. No es éste momento de criticar sino de ser valiente, de ver qué se puede aportar», subraya.







