Hasta hace poco, los televisores de toda España estaban invadidos por anuncios de empresas que ofrecían politonos para nuestros móviles. Eran melodías que recordaban a la canción de moda o los ritmos más bailables. Pero ya no están, han desaparecido. El portavoz de la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios (Facua), Rubén Sánchez, cree que esta inesperada ausencia puede deberse a tres factores: la obsolescencia de estos productos, la posibilidad de obtenerlos de Internet de manera gratuita y la mala imagen de unas empresas que, denuncia Sánchez, se lucraban con el fraude.
«Se puede descargar una canción de Internet de forma gratuita»
Los politonos, melodías que reproducían las canciones que en un momento concreto estaban de moda, son ya algo «prehistórico». ¿Por qué pagar por un soniquete cuando es posible descargar el tema original y gratis? «En el mercado de las aplicaciones para móviles, cuando alguien descarga algo vía sms suele ser un juego, las melodías están ya muy, muy en desuso», explica Sánchez. «Es un negocio totalmente en declive y que acabará desapareciendo», sentencia.
Movilisto, Blinko, Jamba o Club Zed son algunas de las empresas que han hecho negocio con la venta de politonos. Pero también parecen haber desaparecido. O al menos, algunas han cambiado de identidad. «Esas compañías van cambiando de nombre, son grandes multinacionales», afirma Sánchez.
Un fraude con cómplices
Otra de las razones de la desaparición de los politonos puede ser la mala imagen de unas empresas que, asegura el portavoz de Facua, se lucraban con el fraude. A pesar de estar en declive, estas empresas siguen ganando dinero mediante el oscuro mercado de los productos de suscripción. «El usuario se da de alta marcando un número, y empieza a recibir sms por los que tiene que pagar una cantidad. Pero al consumidor no se le advierte de que se está dando de alta en un servicio de contenidos para móviles», denuncia Sánchez.
«Es un negocio totalmente en declive y que acabará por desaparecer»
No sólo las empresas que ofrecen los politonos ganan dinero con el engaño. Las principales compañías de telefonía, cuya participación en el negocio es necesaria para poder vender las melodías, también sacan tajada. Ruben Sánchez afirma que «las telefónicas se llevan un porcentaje de lo ganado con las descargas vía sms que puede llegar a ser de la mitad».
Según el portavoz, «cuando el usuario reclama, las telefónicas le ponen muchas pegas. No le facilitan darse de baja del servicio ni datos de la empresa que ha cometido el fraude». El engaño, además, sale gratis. «La Administración podría intervenir poniendo multas millonarias, no solamente a esas empresas que se dedican a engañar, sino también a las compañías de telefonía, pero no suelen tomarse medidas sancionadoras», denuncia Sánchez.









