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Sanidad debe a sus proveedores unos dos mil millones de euros; en algunos centros escasea material básico como las jeringuillas o las gasas
La Sanidad pública griega siempre ha sido mal pagadora con los acreedores y ahora con la crisis aún más. En este momento se calcula que debe a sus proveedores unos dos mil millones de euros, mientras que ha aumentado un 9 por ciento al mes el número de pacientes, un 8 por ciento las operaciones quirúrgicas y un 10 por ciento los análisis (datos de 2011).
Ello provoca que haya grandes hospitales, especialmente en Atenas y Tesalónica, con problemas más agudos de suministro de material. En Atenas, falta material para operaciones cardiológicas (hospital Atikón), y guantes y jeringuillas (hospital de Níkea). En Tesalónica, jeringuillas, mascarillas de oxígeno, bolsas de sangre, gorros de quirófano (Ajepa). Hasta las gasas escasean.
Nikos Sfíras, cirujano cardíaco en el hospital Hipocrátes de Atenas, comenta que en su centro no hay problemas por el momento, pero que esta situación no es nueva y el Estado ha llegado a deber hasta tres años a sus proveedores.
Con la crisis todo depende de la buena administración de cada hospital y del Ministerio de Salud. Con dos campañas electorales y un Gobierno en funciones, todo se ha retrasado y tanto los médicos como los pacientes temen por el sistema de sanidad en el próximo futuro.
Enfermos de cáncer han tenido que adelantar el gasto del tratamiento
Pero muchas familias griegas no pueden afrontar gastos sanitarios, acostumbrados a que hasta ahora los asegurados solo tenían que pagar un 10 por ciento de los medicamentos hasta la jubilación y a partir de entonces todos eran gratuitos.










